El Gobierno limitará el uso de pago en efectivo en las transacciones empresariales y no entre particulares, al menos en una primera fase, según avanzó ayer el secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre. La cuantía a partir de la cual se prohibirá el pago en efectivo no se fijado aún, pero en Francia y en Italia, países en los que se inspira el Gobierno español para la adopción de esta medida antifraude fiscal, existen límites de entre 3.000 y 5.000 euros. Hacienda está «analizando los diferentes flujos a partir de investigaciones» de las que disponen, y la cifra «no está cerrada enteramente», afirmó el secretario de Estado.
Información publicada en la página 23 de la sección de Economía de la edición impresa del día 21 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Lo que sí está claro es que como primera finalidad esa limitación al uso de efectivo como medio de pago será entre empresas», dijo Ferre ayer tras participar en una jornada sobre novedades fiscales organizada por Pricewaterhouse Coopers.
La medida se incluirá en el Plan Antifraude que el Gobierno prevé tener listo a finales de febrero o principios de marzo. El Ejecutivo espera recaudar en total 8.171,7 millones de euros en el 2012 con las distintas medidas de lucha contra el fraude, entre las que también se incluye la mejora del intercambio de información con países con tributaciones más ventajosas y paraísos fiscales.
Además, el secretario de Estado ha adelantado otras iniciativas como la de buscar el consenso con comunidades autónomas y ayuntamientos para extender a estas instancias el sistema de cuenta corriente, que permite a los contribuyentes compensar créditos y deudas con la Administración Tributaria, lo que permite agilizar pagos y devoluciones, compensando unos con otros.
24/05/2012 Economía
24/05/2012 Sociedad