La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha anunciado que el Ejecutivo estará "muy vigilante" para que Bolivia pague un precio adecuado por la nacionalización de la empresa filial de Red Eléctrica (REE).
La vicepresidenta ha evitado hablar de ningún tipo de actuación por parte de España contra los intereses económicos de Bolivia y tampoco ha anunciado "una respuesta contundente", como sí hizo cuando se conociò la expropiación contra Repsol en Argentina aunque luego las medidas adoptadas fueron menores.
Santamaría se ha limitado a reflexionar sobre los perjuicios, en términos de menos inversión internacional, que sufren los países que no respetan la seguridad jurídica.