El secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, ha reconocido este viernes que el Gobierno está en conversaciones con la UE sobre la posible petición de un rescate y que se están "analizando las alternativas" para tomar la decisión que resulte "más beneficiosa" para la economía española.
El secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, este viernes en Madrid, durante su comparecencia en la la Comisión de Presupuestos del Congreso. ZIPI | EFE
Así lo ha afirmado a la salida de la Comisión de Presupuestos del Congreso, donde ha comparecido para dar cuenta del proyecto de cuentas del 2013. "Cuando hablamos de rescate, hablamos de la intervención del Banco Central Europeo (BCE) en el mercado secundario”, ha explicado Latorre quien considera las instituciones europeas hacen bien en intentar resolver los problemas de la deuda.
A renglón seguido, ha recordado que "los procedimientos son los que son", que el proceso de toma de decisión a nivel comunitario es "complejo" y que el Gobierno está "hablando con las instituciones y analizando las alternativas" y "la mejor forma para tomar la decisión más beneficiosa para la economía española".
Tanto en las declaraciones a la prensa como durante su comparecencia, Jiménez Latorre ha recordado que los bancos centrales de otros países como Estados Unidos, Reino Unido o Japón han intervenido "de forma rápida e importante" en los mercados secundarios de deuda cuando han atravesado "dificultades de financiación".
"En Europa esas intervenciones son más complejas, y el Gobierno español está analizando todas las implicaciones y procedimientos para adoptar la decisión más beneficiosa", ha añadido, recordando no obstante que el BCE ya ha adoptado medidas en este sentido en el pasado.
El diferencial que actualmente existe entre la deuda española y la alemana "no responde a lo fundamental de la economía", opina Latorre, quien calcula que hay unos 200 puntos de la prima de riesgo “que no se explican por la economía".
"Damos la bienvenida a que ahora se reconozca que hay dificultades. Me remito a las declaraciones del presidente de BCE, Mario Draghi, que reconoce la existencia de ciertas dudas sobre la reversibilidad del euro y que considera que deben disiparse de forma tajante. Y también reconoce ciertas dificultades en la transmisión de los impulsos de la política monetaria que deben solucionarse. La simple declaración de Draghi sobre su determinación para disipar esas dudas y corregir esas deficiencias fueron suficientes para tener un impacto muy positivo sobre los diferenciales de deuda", ha concluido el secretario de Estado.