Las cuentas de la Generalitat incurrieron ya en un déficit de 448 millones de euros en junio, el primero del año. El balón de oxígeno de más de 1.700 millones que aportó el Estado en forma de adelantos y liquidaciones de los ejercicios 2009 y 2010 ya no basta. De ahí que el Ejecutivo catalán se haya planteado recurrir al rescate por parte del Gobierno central a través del fondo de liquidez para las autonomías.
Durante la primera mitad del año, los gastos no financieros alcanzaron los 12.709,3 millones de euros, con un ligero descenso del 0,24%, según los datos de la Intervención General de la Generalitat. Por su parte, los ingresos no financieros alcanzaron los 12.261,3 millones, con un alza del 16% con respecto al mismo periodo del año pasado gracias a que las transferencias corrientes se han duplicado frente al 2011 como consecuencia de los adelantos del Gobierno central. El resultado de todo ello es el primer déficit de este año, que equivale al 0,20% del producto interior bruto (PIB). El compromiso adquirido en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) es cerrar el ejercicio en el 1,5% del PIB.