La multinacional estadounidense General Motors ha anunciado el traslado de la producción de la nueva generación del modelo Astra desde Alemania al Reino Unido y Polonia. La compañía ha justifcado esta deslocalización por las mejoras en la competitividad a través de la flexibilidad interna y la reducción de costes conseguidas en la fábrica de Ellesmere Port gracias a un acuerdo con los sindicatos.
El inicio de la producción del nuevo Astra a partir del 2015 supondrá una inversión de 300 millones de euros y la creación de 700 empleos en la factoría británica, que compartirá la producción con la planta polaca de Gliwice.
La filial europea Opel iniciará negociaciones con los sindicatos sobre el futuro de la fábrica alemana de Rüsselsheim con el objetivo de intentar "utilizar la capacidad de la planta completamente después de la finalización de los actuales Astra e Insignia".