El empleo es un bien muy preciado. Eso lo sabe bien Christian Ruiz, un joven de 22 años que lucha, desde hace varios meses, contra una tasa de paro juvenil del 45,3%. Tras finalizar las prácticas de FP de electrónica y automoción en una empresa y trabajar de camarero y maletero en el aeropuerto de El Prat, se ha convertido en uno de los candidatos a cubrir los 700 puestos que creará inicialmente Seat para producir el nuevo Audi Q3. «Vi la noticia de los nuevos contratos de Seat y me apunté al Servei d'Ocupació para pedir el empleo. Voy a darlo todo por conseguirlo», asegura.
El monitor Enrique García observa a Cristian Ruiz con otros tres candidatos detrás, ayer en Martorell. JOSEP GARCIA
Información publicada en la página 45 de la sección de Economía de la edición impresa del día 05 de mayo de 2011 VER ARCHIVO (.PDF)
Christian se halla en la fase final del proceso de formación que seguirán 1.200 candidatos seleccionados por el Servei d'Ocupació de Catalunya entre unos 12.000 currículums recibidos.
Ayer tocaba prácticas para el montaje de la puerta de un vehículo bajo la supervisión del entrenador Enrique García. La particular Operación triunfo de Seat acabará con unos 700 afortunados que empezarán a trabajar en junio y julio.
Manuel Moreno, responsable de formación de la empresa, destaca que la mayoría de los jóvenes llegan «con muchas ganas y con una gran necesidad de trabajar». Entre los candidatos hay un 17% que tienen entre 40 y 50 años, aunque un 80% tiene menos de 40 años. En los 24 años que lleva Manuel Moreno en Seat, no recuerda un proceso de selección de tanta envergadura y con una formación tan pautada que los candidatos podrán aprovechar posteriormente para buscar otros empleos en el caso de que no entren en la fábrica de Martorell. Nunca me imaginé que Seat llegara a contratar a tanta gente de golpe», dice Alberto Atanes, un joven de 19 años que también ha puesto sus esperanzas en la fábrica de Martorell.
Jordi Suárez, de 26 años, conoce bien el precio de la crisis. Hace un año y medio, cuando cerró la empresa de moldes para el automóvil en la que trabajaba, encontró un mercado laboral seco de ofertas. «Vivía con mi novia -explica- pero tuve que volver a casa de mis padres. Trabajar en una empresa grande como Seat es una oportunidad para conseguir estabilidad laboral».
Alexis Arenas, de 19 años, ha cambiado el pequeño taller metalúrgico de su padre, que tuvo que cerrar, por una empresa que cuenta ahora con 13.200 empleados y una media de edad de 38,5 años. «Hace tres meses que estaba buscando trabajo pero no encontraba nada. Entonces me ofrecieron presentar mi currículum a Seat. Da más solidez y expectativas de futuro trabajar en una empresa grande», asegura. .
24/05/2012 Economía
24/05/2012 Sociedad