La eurozona forzó ayer a la banca acreedora de Grecia a incrementar su contribución al nuevo plan de rescate y aceptar una quita del valor nominal de la deuda pública helena en sus manos del 53,5%, en lugar del 50% previsto inicialmente. Esto permitirá eliminar unos 107.000 millones de euros de los 347.000 millones a que asciende la deuda pública griega en la actualidad. La Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) contribuirán al nuevo plan de rescate con una ayuda financiera de 130.000 millones hasta el 2014, que se sumará a los 110.000 millones ya aprobados en mayo del 2010. El nuevo plan de rescate alejará el riesgo de quiebra de Grecia en marzo, reforzará la credibilidad de la zona euro y reducirá la desconfianza hacia los países vulnerables, como España e Italia.
Una mujer pasa por delante de una tienda de cambio de divisas en Atenas, ayer. AP / THANASSIS STAVRAKIS
Información publicada en la página 23 de la sección de Economía de la edición impresa del día 22 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El acuerdo, alcanzado a las 5 de la madrugada tras una maratoniana sucesión de complejas negociaciones de 14 horas en el Eurogrupo, permitirá «asegurar el futuro de Grecia dentro de la eurozona» y «sentará las bases para su recuperación económica», afirmó el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker.
El segundo plan de rescate se destinará a financiar el canje de la antigua deuda en manos en la banca por nuevos bonos a 30 años y a bajo tipo de interés, a recomprar deuda pública griega en el mercado, al pago de la deuda, a recapitalizar la banca y a financiar el programa de reformas. La eurozona rebajará el tipo de interés de su ayuda a Grecia al coste de obtener el dinero en el mercado más 1,5 puntos porcentuales. Los bancos centrales europeos también entregarán a Grecia los beneficios obtenidos con los bonos griegos
Esto permitirá reducir la deuda griega de su actual nivel de insolvencia, equivalente al 160% del PIB, a un nivel «sostenible» del 120,5% del PIB en el horizonte del 2020.
CONDICIONES Y CONTROL / El desembolso del nuevo rescate se producirá a mediados de marzo, condicionado a que el canje de la deuda con la quita sea un éxito y a que Grecia aplique las medidas previstas en las próximas semanas en el plan de ajustes y reformas. La eurozona reforzará la tutela de Grecia, con una presencia permanente en Atenas de un equipo de la Comisión Europea para vigilar que el programa de ajustes y reformas se aplica escrupulosamente. Asimismo, se priorizará el pago de la deuda sobre otros gastos estatales a través de una cuenta especial.
El nuevo rescate no sacará a corto plazo al país de la recesión, ya que la Comisión Europea estima que el crecimiento no volverá hasta el 2014 en el mejor de los casos y que la tasa de paro superará el 18% durante varios años. Pero debería permitir circunscribir el problema a Grecia, sin que amenace al resto de Europa.
24/05/2012 Economía
24/05/2012 Sociedad