La compañía de cava Freixenet confía en el tirón de las exportaciones para mantener este año prácticamente la misma facturación que en el ejercicio precedente, unos 500 millones de euros, a pesar de la crisis de consumo en el mercado español. Actualmente el grupo vende ya en el extranjero casi el 75% de su producción, y, según las últimas cifras del ejercicio fiscal 2010-2011, el mercado alemán con 40 millones de botellas, supera al español (30 millones). El grupo exporta a 142 países y su intención es entrar en todos los mercados que pueda.
Información publicada en la página 27 de la sección de Economía de la edición impresa del día 05 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En lo que llevamos de año, las ventas en Alemania se mantienen o incluso tienden al alza, pero sobre todo se han disparado algunos de los mercados en los que hasta hora tenía una presencia menor. El caso más paradigmático es el de Japón, dónde se han duplicado las ventas en un año y ya se ha alcanzado la cifra de 2,3 millones de botellas anuales. Según el directivo del grupo, Pere Bonet, se mantiene también el tirón Brasil (poco consumidor de vino y de cava pero que a pesar de ello se han vendido un millón de botellas), Bélgica (más de 15 millones) y Francia (3,5).
PESIMISMO NAVIDEÑO / En el mercado español, la compañía ha vendido más este verano «gracias al turismo», según Bonet. Pero vaticinó que al cierre del año se registrará un frenazo en la facturación a causa de la crisis y de los efectos de los recortes, y sobre todo por la supresión de la paga extra de Navidad a los empleados públicos, que afectará directamente a las compras en esta época en la que se concentran cerca del 40% de las ventas del grupo en España.
En cambio, el directivo evitó hablar de un posible efecto negativo del debate independentista sobre las ventas en el resto de España, a pesar de que el sector cavista fue precisamente uno de los más afectados por una campaña de boicot a los productos catalanes en el 2005.
En cuanto a la vendimia de este año, el director técnico de Freixenet, Josep Bujan, informó que la producción de uva será un 30% inferior a la del 2011 por causas climáticas, y que calculan que comprarán 43 millones de kilos de uva, frente a los 55 millones del año pasado. Esta escasez obligará a la compañía a pagar más caro el precio de las uvas que sirven de base para el cava.