El Gobierno francés ha aprobado un plan de apoyo al sector del automóvil con un nuevo sistema de incentivos y penalizaciones (bonus-malus) en función de las emisiones de gases. La ayuda máxima será de 7.000 euros y la podrán percibir los compradores de vehículos 100% eléctricos.
El ministro de Reestructuración Productiva, Arnaud Montebourg, durante el anuncio del plan en París. AFP PHOTO / REMY DE LA MAUVINIERE
A continuación figura la subvención de 4.000 euros para turismos híbridos, que hasta ahora tenían derecho a un incentivo de 2.000 euros. Los coches con motor térmico (de gasolina o diésel) también podrán recibir ayudas de hasta 400 euros para los que tengan emisiones de CO2 de un máximo de 90 gramos por kilómetro recorrido.
El ministro de Reestructuración Productiva, Arnaud Montebourg, ha asegurado que los fabricantes de automóviles estarán obligados a llevar a cabo "contrapartidas" para beneficiarse de las ayudas.
La aprobación del plan se ha producido el mismo día en que el grupo PSA (Peugeot-Citroën) anunció que tuvo unas pérdidas de 819 millones de euros durante el primer semestre del año, lo que supone dar la vuelta a un beneficio de 806 millones en el mismo periodo del 2011. Los 8.000 despidos anunciados por PSA en Francia han causado un duro enfrentamiento entre el grupo y el Ejecutivo francés.