La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, ha defendido que las economías avanzadas prosigan con ajustes "creíbles" a medio plazo, si bien ha asegurado que éstos deben acometerse "país a país" dependiendo de sus "parámetros" económicos.
Christine Lagarde, directora del organismo, cree que las medidas se deben acompañar de "una política monetaria acomodaticia y reformas estructurales". ATLAS
"Un programa de ajustes no puede ser aplicable al mismo tiempo a todos países", ha sentenciado Lagarde en la rueda de prensa que ponía fin a la asamblea celebrada en Tokio tras la reunión del Comité Monetario y Financiero (IMFC) del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Lagarde ha considerado que las medidas de ajuste fiscal no son suficientes por sí solas y deberán ir acompañadas de "una política monetaria acomodaticia y reformas estructurales" y ha matizado que matizar que en la reunión "se ha prestado mucha atención" al ajuste fiscal, que debe "estar calibrado" a cada país y ajustado "específicamente" a las bases de cada economía.
El comunicado final del FMI valora el "significativo" progreso en la eurozona, aunque insta a dar "nuevos pasos", como la implementación de una unión bancaria y fiscal.
El organismo internacional también avisa de que el crecimiento global se ha desacelerado y que por tanto algunos "riesgos" permanecen para retomar la senda de la recuperación. "Se necesita una acción decisiva para zanjar la desconfianza y restaurar la fortaleza de la economía global", insta el comunicado. "No se ha detectado objeción alguna a la recomendación que dimos a los países miembros, que era la de a-c-t-u-a-r", ha deletreado la directora gerente del FMI.
El presidente del Comité, el singapurés Tharman Shanmugaratnam, ha asegurado que ante la desaceleración del crecimiento global se necesita una aplicación "efectiva y a tiempo" de las "medidas clave" para devolver la confianza. En este sentido, ha declarado que a pesar de que en la eurozona se han producido "progresos significativos", serán necesarias medidas adicionales, mientras que en EEUU ha considerado "esencial" progresos para "asegurar la sostenibilidad fiscal".