El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó esta madrugada que algunos bancos españoles requieren una inyección de capital urgente para normalizar su situación. "Si bien el núcleo del sistema parece sólido, persisten vulnerabilidades en algunos segmentos. En el escenario desfavorable, los bancos más grandes estarían suficientemente capitalizados como para resistir nuevos deterioros, en tanto que varios bancos necesitarían incrementar las reservas de capital en alrededor de 40.000 millones de euros", dice el texto.
El FMI calcula que esas entidades en problemas necesitará en torno a 40.000 millones de euros para cubrir las pérdidas crediticias. Algunas entidades están en condiciones de hacer frente con sus propios recursos las pérdidas sufridas tras el análisis realista de sus balances. Pero el informe del FMI, de un total de 70 páginas, calcula que las necesidades totales del sistema bancario español serán superiores. Algunas fuentes apuntaban a más de 90.000 millones de euros, pero que al menos unos 50.000 millones podrán ser cubiertos por los recursos propios de las entidades.
El FMI asegura que si no se resuelven los problemas de los bancos débiles, los sanos deberán afrontar en el futuro más exigencias de capital, lo que comportará dificultades para la economía en su conjunto ya que el papel de los bancos como distribuidores de crédito a las empresas y particulares se verá seriamente obstaculizado.
"En adelante, será crítico comunicar con claridad la estrategia para crear un mecanismo de apoyo creíble para las deficiencias de capital, que ¿según lo demuestra la experiencia¿ es mejor sobreestimar que subestimar”, precisó un portavoz del FMI.
Las necesidades de capital de los bancos superarán la cifra prevista por el fondo, "debido a los costes de reestructuración y la reclasificación de préstamos... que puedan identificarse en las valoraciones independientes de los activos que acaban de ponerse en marcha", explica el FMI.
El informe del FMI, junto con una auditoría del sector bancario español realizada por las empresas de consultoría Wyman Oliver y Roland Berger, ayudarán a determinar el tamaño de la ayuda que debe incluirse al plan de rescate, que muchas fuentes apuntan a que se presentará este mismo fin de semana. Ese estudio está siendo analizado ya en estos momentos en Madrid, Bruselas y Berlín, con el objetivo de que sea la piedra angular para restaurar la confianza en España y en la zona euro.
La base principal de ese desfase contable de los bancos se basa en la valoración más estricta de los créditos morosos y la valoración de los activos en poder de las entidades. Con el desplome de la burbuja inmobiliaria parte de esos activos están contabilizados a precios irreales. En ese caso, la relación entre los pasivos bancarios (los depósitos de los ahorradores) y los activos (acciones, inmuebles y dinero en efectivo, por ejemplo) puede variar de manera considerable con respecto a lo que figura en las cuentas auditadas de las entidades