El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que el mejor camino para la recuperación económica es dejar caer a las entidades financieras que no sean viables. El FMI advierte de que tras las pruebas de resistencia a la banca española "es preciso compensar rápidamente los déficits de capital, aplicar los nuevos instrumentos de distribución de la carga y liquidar los bancos no viables tan pronto como sea posible". Para los expertos de la institución internacional, "es necesario evitar nuevas fusiones que no generen valor de manera clara y restricciones excesivas sobre la oferta de crédito a nivel del sistema". Las conclusiones del informe del FMI son un varapalo a parte de las decisiones tomadas por el Gobierno de Mariano Rajoy desde su llegada a la presidencia del Gobierno, pero han quedado veladas por la valoración positiva en general a las reformas emprendidas por España en el conjunto del sector financiero.
La Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) consideran que el programa de recapitalización de la banca emprendido apunta a "un éxito" según el primer análisis sobre la marcha del rescate bancario español y sobre el cumplimiento por parte del país de los términos acordados con sus socios para obtener un crédito de hasta 100.000 millones de euros. Según el vicepresidente económico de la Comisión Europea, Olli Rehn, se trata de una "evaluación positiva", que supone "otro paso más hacia el arreglo y la reforma del sistema bancario español".
El dictamen de las instituciones europeas se basa en las conclusiones de una misión de expertos enviada a Madrid entre el 15 y el 26 de octubre, que "mantuvo intensas y productivas conversaciones con las autoridades españolas" y "obtuvo una actualización detallada de la situación macroeconómica de España y del rendimiento actual de todos los grandes bancos españoles". La conclusión es que "las condiciones generales del mercado financiero han mejorado desde el inicio del programa y los problemas de financiación se han reducido".
Sin embargo también existen puntos negros pendientes. La CE y el BCE advierten de que "los desafíos para una parte del sector bancario siguen siendo importantes y requieren una acción política decisiva, como se señala en el Memorando de Entendimiento". En esa frase se refieren a la existencia de entidades financieras con las cuentas todavía en situación complicada, como consecuencia del peso excesivo de operaciones dudosas en el sector inmobiliario. Según la institución que dirige Christine Lagarde, se han logrado "avances significativos" en el sistema financiero español, pero quedan "por delante retos difíciles".
Entre esos retos, el FMI señala que se deben liquidar los bancos no viables y evitar nuevas fusiones que enmascaren la pésima gestión de algunas de las entidades.
Según lo previsto, las primeras inyecciones de capital europeo llegarán en noviembre e irán a las entidades nacionalizadas, es decir, Bankia, Catalunya Caixa, el Banco de Valencia y Novagalicia. Estos bancos necesitan, según la consultora estadounidense Oliver Wyman, más de 46.000 millones de euros, de los que 25.000 millones corresponden a Bankia. El primer tramo del préstamo puede alcanzar los 45.000 millones, según lo pactado en julio, pero para recibirlo España deberá concretar antes las cantidades que necesita y posteriormente recibir la vía libre de Bruselas. "En las próximas semanas la CE procederá a evaluar los planes de reestructuración y recapitalización de los bancos españoles, lo que debería despejar el camino para los primeros desembolsos a las entidades con necesidades de apoyo público, tal y como se prevé en el programa", recordó Rehn.