La Comisión Europea ha anunciado su intención de flexibilizar la normativa comunitaria de telecomunicaciones, con el objetivo de fomentar las inversiones en nuevas infraestructuras de alta velocidad de internet, y en especial en las conexiones de fibra óptica.
El Ejecutivo comunitario avanzó algunos de los puntos principales del paquete legislativo sobre telecomunicaciones que presentará a finales de este año, con el que pretende dotar al sector de "estabilidad normativa" hasta el 2020, según ha asegurado la vicepresidenta de la Comisión y responsable de Agenda Digital, Neelie Kroes.
El objetivo de estos cambios es "reequilibrar la normativa para lograr un terreno de juego más justo" y "limitar las intervenciones de los organismos reguladores al mínimo indispensable" para proteger la libre competencia, dijo Kroes. Bruselas quiere promover las conexiones de fibra óptica, que ofrecen velocidades de descarga muy superiores a las de cobre tradicionales, pero que las compañías ven como una inversión arriesgada debido a su alto coste y a la poca seguridad de retorno económico.
Para ello, la CE propone reforzar la normativa antidiscriminación para evitar que algunos operadores tengan "ventajas injustas" sobre otros, y permitir que los operadores alternativos compitan "en calidad y servicio", además de en precios, dijo Kroes.
La Organización Europea de Operadores de Telecomunicaciones (ETNO), ha reaccionado en positivo y ha mostrado su buena acogida al anuncio. "ETNO considera que la declaración contribuirá a poner fin a un largo periodo de incertidumbre en el sector", indicó en un comunicado el presidente de ETNO, Luigi Gambardella, quien destacó que, gracias al nuevo enfoque de la legislación europea de telecomunicaciones propuesto por Kroes, los inversores tendrán un "marco regulador estable".
"Los anuncios de la vicepresidenta Kroes son un paso importante para construir la confianza de los inversores, al proporcionar una valiosa guía a la luz de la estrategia de la CE para el crecimiento para el 2020", afirmó.
Para ETNO, una mayor flexibilidad en la fijación de los precios en el acceso a las redes de próxima generación es un "instrumento esencial" para permitir nuevos modelos de negocio y fomentar el retorno de la inversión.