La incertidumbre creada por la anunciada nacionalización de Bankia, y especialmente por la nueva regulación que prepara el Gobierno para crear un banco malo y el aumento de provisiones del sector financiero, ha provocado este miércoles una estampida en la bolsa española, particularmente de los valores bancarios.
El Ibex ha perdido el 2,77%, hasta los 6.812 puntos. Pero ese descenso tan solo ha sido la mitad de las pérdidas registradas por los bancos. El menos perjudicado ha sido el Sabadell, que se ha dejado el 4,39% de su cotización, para cerrar en 1,61 euros. Las mayores caídas de la jornada han correspondido a Bankia, que se ha desplomado el 5,01%, hasta los 2,130 euros. En tres días, desde que se ha conocido la intención del Gobierno de tomar las riendas de su saneamiento, ha cedido el 13% de su valor.
Los inversores temen que el mayor esfuerzo financiero que les exigirá el Gobierno lastre definitivamente los beneficios bancarios. Diferentes sociedades de bolsas y bancos de inversiones han adelantado que el sector necesitará una recapitalización adicional próxima a los 55.000 millones de euros. Es el caso de Morgan Stanley, entidad que precisa esa cifra si el sector bancario debe hacer frente a un marco económico estresado con una caída del producto interior bruto (PIB) superior al 2%.
Pero no solo los analistas prevén un entorno de mayores costes para el sector financiero. Entre las entidades españolas se considera que la nueva reforma que presentará el Ministerio de Economía el próximo viernes tendrá un coste adicional para el sector de unos 40.000 millones de euros en nuevas provisiones de los créditos sanos del sector inmobiliario, más las aportaciones que la banca tendrá que realizar para cubrir las pérdidas de las entidades financieras en poder del FROB que están por vender.