La eurozona estudia crear una serie de incentivos financieros «temporales, limitado y focalizados» para estimular las reformas económicas y laborales necesarias para corregir los desequilibrios económicos de los países y lograr una mayor convergencia interna en el conjunto de la unión monetaria.
Información publicada en la página 22 de la sección de Economía de la edición impresa del día 13 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Ésta es una de las iniciativas incluidas en la propuesta del presidente de la Unión Europea, Herman Van Rompuy, «Hacia una genuina unión económica y monetaria», que ayer envió a los líderes europeos de cara a la cumbre del 18 y 19 de octubre. El documento ha sido elaborado en colaboración con el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.
La propuesta incluye también, como ya adelantó ayer este diario, la creación de un presupuesto común de la zona euro, adicional y complementario del presupuesto tradicional de la UE. Asimismo, Van Rompuy plantea la necesidad de crear a medio plazo un Tesoro común de la eurozona y de emitir bonos de deuda pública en común, que en una primera fase podrían ser a corto plazo y sobre una base «limitada y condicional».
CONTRATOS DE REFORMAS / Los incentivos financieros para las reformas estarían vinculados a la formalización de unos acuerdos de carácter contractual entre cada estado y las instituciones europeas sobre esos programas de reformas para impulsar el crecimiento y el empleo en base a las recomendaciones de la UE.
Además de reforzar el gobierno económico de la eurozona, con capacidad para hacer rectificar a los estados sus presupuestos nacionales, Van Rompuy señala que la zona euro debe dotarse de un presupuesto común para hacer frente a los choques económicos asimétricos que puedan golpear a algún país.
Esto permitiría «una solidaridad limitada en los ciclos económicos, lo que mejoraría la capacidad de resistencia de la eurozona». Pero esta solidaridad «debe estructurarse de forma que no conduzca a una transferencia permanente de recursos a través de los países y socave el incentivo a corregir las debilidades estructurales», precisa el documento. Una de las funciones de ese presupuesto sería facilitar las reformas y limitar los costes de los ajustes en empleo y crecimiento.