Un respiro en plena crisis familiar. De esta manera será recibida la caída del euríbor en septiembre. El principal indicador al que están referenciadas las hipotecas en España ha bajado siete milésimas en tasa diaria este lunes y se ha establecido en el 0,703%, con lo que cerrará el mes de septiembre bordeando el precio oficial del dinero (0,75%).
Al margen de ese indicador numérico esperanzador, en la cuota mensual de la hipoteca la rebaja del euríbor puede significar un balón de oxígeno inestimable. Al margen de que cada cual debe hacer sus cuentas, en función de lo endeudado que esté, la rebaja para los que revisen la hipoteca y no lo hagan desde hace un año es realmente importante. Un ejemplo: Para una hipoteca de 125.000 euros a un plazo de 30 años y un tipo de interés de euríbor más 1%, el abaratamiento mensual de la letra será de 84 euros, lo que elevará el ahorro anual en el pago del crédito a 1.016 euros. Lo dicho, una ayuda.
El indicador marcará un nuevo mínimo histórico desde su creación , pero su camino descendente no beneficia a los que contraten un crédito para pagar su vivienda a partir de ahora. Los bancos aplican a los nuevos clientes condiciones más duras para conceder la hipoteca. En algunos casos llegan a diferenciales de hasta cuatro puntos (una manera de negar el crédito), y en otras solo financian el 60% o el 70% del precio de la vivienda. Lo de los productos asociados tampoco suele beneficial precisamente al cliente. No es de extrañar que la concesión de hipotecas esté ahora en niveles históricamente bajos y que los impagados se hayan disparados.
Con los 15 valores del euríbor pertenecientes a los días en que ha habido actividad bancaria, la tasa mensual provisional del euríbor se encuentra en el 0,755%, lo que supone una bajada de 1,312 puntos respecto del nivel que marcó en septiembre del 2011. A falta de cuatro días hábiles para que finalice el mes, la tendencia parece clara. Además, es previsible que se mantenga en la senda descendente en linea con las decisiones de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), ahora más centrado en la reactivación económica que en repuntes de la inflación.
Los expertos pronostican que el precio del dinero baje el 0,5% antes de que acabe el año para reactivar la maltrecha economía europea, lo que tendrá un impacto progresivo en el euríbor y aliviará de nuevo los bolsillos de los hipotecados.
El euríbor despidió el año 2011 en el 2% y emprendió una senda descendente que acentuó el pasado mes de julio a partir de que el Banco Central Europeo (BCE) bajó los tipos de interés en un cuarto de punto, hasta el 0,75%, como fórmula para luchar contra la recesión en la eurozona.
Las bajadas de los tipos de interés del BCE no contribuyen a reactivar la circulación de nuevo crédito para la compra de vivienda. El director general de la Agencia Negociadora de Productos Bancarios, Luis Javaloyes, atribuye la situación "al nulo apetito" de las entidades financieras por la contratación de hipotecas, ya que éstas aún están intentando digerir el empacho del 'ladrillo' y tienen imperiosa necesidad de no engordar sus balances y cumplir con los requisitos de capital. A esta situación se suman las persistentes dificultades que encuentra la banca española en los mercados para obtener financiación y la alta rentabilidad que debe ofrecer en sus depósitos para captar los ahorros de los clientes minoristas. "Las pocas hipotecas que conceden los bancos deben proporcionar el mayor margen posible, por lo que aplican unos diferenciales que oscilan entre el 2,5% y el 5%, al tiempo que se vincula su contratación a la de seguros de vida, hogar y desempleo", destaca Javaloyes.