«A veces es más fácil hacer un plan estratégico que un currículum vitae» (pronunciado en latín, tal cual). Podría parecer un eslógan más de cualquiera de los miles de centros de formación para parados que han proliferado al calor de la crisis y de la necesidad de superarla. Pero no, la frase es real, espontánea, de un economista de 47 años, Xavier Domènech, que se quedó si trabajo el pasado mes de enero «después de 15 años en alta dirección en todo tipo de empresas», desde transportes a editoriales o gestión urbanística. Si fuera por riguroso turno, Xavier tendría el número 1 de los afiliados al Col·legi d'Economistes de Catalunya que se ha inscrito en un nuevo servicio creado hace unas semanas.
Información publicada en la página 26 de la sección de Economía de la edición impresa del día 01 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Responde, claro, a la lógica de la profesión: detectar una necesidad, ponerle cifras y crear el servicio adecuado. Con dos ramas distintas, la destinada a recién licenciados, una orientación más habitual en todas las profesiones; y otra más singular, destinada a colegiados que se han quedado sin trabajo. El decano del Col·legi, Joan B. Casas, pone un punto de ironía sobre la palabra correcta, entre tanto anglicismo: coaching, mentoring, y ahora el SOAP (servei d'orientació i assessorament professional), que no es ningún caldo de ingredientes variados y conocidos. «Los economistas somos muy dialécticos, hay muchas escuelas de pensamiento, somos poco corporativos. Pero sabemos compartir instrumental, como las matemáticas», explica Casas. «Y ahora
es más importante la actitud que el número de economistas que puedan colocarse a través de este nuevo servicio, que esperamos que sea de referencia». La acogida ha sido inmediata (unas 40 solicitudes de información en una semana), aunque no sorprendente. Con 6.500 afiliados, el Col·legi ofrece cada año 150 cursos de formación, por los que pasan 4.000 personas.
Sucede en un primer piso de la Diagonal, a la espera del muy deseado traslado al edificio singular en construcción (cosas de economistas, edificar en plena crisis) de la plaza Gal·la Placídia. La sede actual acoge ya las primeras reuniones entre los inscritos al SOAP y el consultor de Recursos Humanos, Ricard Lacuesta. También su diagnóstico difiere del tópico: «Aunque la formación es importante, al final pesan más los factores humanos, como la edad». ¿Mejor ser joven? «No hay que abusar de la cultura de la juventud como más dispuesta a aprender. Mi experiencia me dice que quien busque a alguien dispuesto a adaptarse de nuevo al trabajo, no encontrará a nadie más fiel que una persona de 50 años». Cuestión de currículo.