El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, admitió ayer sin ningún remilgo que el Gobierno español consulta con las instituciones y los socios europeos absolutamente todas las medidas que adopta. «Lo repito: todo. Que quede claro. No necesitamos más presión de nadie. Lo estamos haciendo todo en contraste con ellos», enfatizó en un almuerzo coloquio organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD. Quizás sin quererlo, Montoro se metió él solo en un lío. «¿Significa eso que España está intervenida de facto?», le preguntaron en el coloquio. Y él salió airoso: «Hay quien confunde el cumplimiento de las reglas de un club con estar intervenido. ¿Acaso está España recibiendo un apoyo financiero exterior condicionado?. No, en absoluto. España solo está cumpliendo las reglas del club del euro».
Información publicada en la página 2 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 17 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Al ministro también le tocó salir al paso del pronóstico del premio Nobel Paul Krugman sobre que España no tendrá más remedio que limitar la extracción de efectivo de las cuentas bancarias si Grecia sale del euro. «En España no va a haber corralito. Es técnicamente imposible», afirmó el ministro arrancando los aplausos del auditorio.
PETICIÓN DE APOYO / Estos diálogos son una muestra de un estado de opinión creciente que da por hecho que, si bien España no está intervenida en igual sentido que Grecia, Irlanda y Portugal, parece evidente que el Gobierno ha perdido toda autonomía sobre sus decisiones de política económica. La petición y la aceptación de que sea el Banco Central Europeo (BCE) quien pilote la reestructuración del sector financiero español es una muestra de ello. Ayer, el mismo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pidió un mensaje «claro y contundente» de los socios europeos para defender la moneda única y garantizar la «sostenibilidad de la deuda pública de todos los países», informa Pilar Santos.
La demanda de Rajoy quizás fue escuchada. La prima de riesgo (la diferencia entre el precio del bono español a diez años y el alemán) que había superado los 507 puntos básicos empezó a ceder paulatinamente hasta el entorno de los 480 puntos en un movimiento que fuentes del mercado interpretaron como un claro síntoma de que el Banco Central Europeo (BCE) había empezado a comprar deuda en el mercado secundario en apoyo de España.
El bono a diez años, que llegó a cotizar al 6,5% se relajó después hasta el 6,27%. Y la bolsa española, que había llegado a perder el 2,6% cerró con un retroceso menor, del 1,33%, a la cola de los índices europeos.
Existe práctica unanimidad entre los analistas en que el BCE es el único capaz de frenar la sangría desatada estos días en los mercados de deuda pública en respuesta al agravamiento de la crisis de Grecia y su posible salida del euro.
SOLCHAGA Y ZAPATERO / La tensión en los mercados financieros es extrema. «Conviene recordar, aunque no sea grato decirlo, que las intervenciones se han producido en los niveles superiores a 500 puntos de prima de riesgo, pero, con frecuencia, sin llegar siquiera a los 600 puntos», advirtió el exministro de Economía socialista Carlos Solchaga. Una información publicada por el diario digital Vozpópuli con el título de «Zapatero opina que España será intervenida en junio y lo achaca a la mala gestión de la crisis por parte del Gobierno de Rajoy», se convirtió en la noticia más visitada de la web.
En junio empezará a estar operativo el nuevo mecanismo permanente europeo de rescate que podrá comprar deuda pública directamente en los mercados primario y secundario así como recapitalizar las entidades financieras. Hay expertos que señalan que la entrada de este fondo en los bancos españoles es el tipo de intervención que precisará la economía española. El secretario de Estado para la UE, Íñigo Méndez de Vigo, descartó ayer que en Europa se hable de un rescate a España y aseguró que «de momento» el Gobierno no ha solicitado ayuda para la banca española, informa Europa Press.
En este contexto, el Tesoro saldrá hoy al mercado con el objetivo de captar entre 1.500 y 2.500 millones de euros en bonos a tres y cuatro años. Lo normal será que tenga que pagar un precio más caro para captar las cantidades previstas.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, viajó ayer a Londres para mantener contactos con inversores y medios de comunicación británicos y explicar las reformas.