El Banco de España ha puesto cifras precisas a lo que hasta ahora eran percepciones o datos parciales: la pérdida de la confianza de los inversores internacionales en la economía española, medida en la balanza de pagos del primer semestre -enero-junio del 2012- arroja un saldo incontestable: la salida neta de capitales de España al extranjero ha sido de 219.817 millones. La rotundidad del dato viene dado por el contraste con la evolución de la misma cifra del primer semestre del 2011, que arrojó una entrada neta de capital de 22.457 millones. Cabe destacar que cuando se registró apenas había pasado un mes desde que el Gobierno de Rodríguez Zapatero anunció el giro total de la política económica, con recortes de gasto y aumento de impuestos. Era lo que reclamaban los foros financieros internacionales, con los efectos que ahora ya tienen su fiel reflejo en la estadística del Banco de España.
Muelle del puerto de Barcelona, cuya buena marcha en el 2012 ha paliado el déficit comercial. ALBERT BERTRAN
Información publicada en la página 23 de la sección de Economía de la edición impresa del día 01 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
A diferencia de otros datos de los últimos días, como la reducción de los depósitos en la banca privada española el pasado mes de julio, el nuevo dato ofrece una panorámica mucho más amplia, porque refleja todas las operaciones financieras durante los seis primeros meses del año. No obstante, saber que en un solo mes, junio pasado, salieron 56.631 millones de capital, corrobora la impresión de que la tendencia ha seguido en julio. El Banco de España ha precisado que en estos cálculos se excluyen sus propias operaciones financieras, es decir, los movimientos que efectúa en tanto que miembro del Banco Central Europeo (BCE).
La balanza de pagos es el instrumento estadístico, según los economistas, que mejor refleja el estado económico de un país, porque recoge todos los datos de sus relaciones con el resto de los países del mundo. Esta balanza incluye tres tipos de transacciones: las comerciales (compras y ventas de bienes y servicios); de rentas, o pagos por el uso de factores productivos; y las financieras, las compras y ventas de activos. Las dos primeras constituyen la balanza por cuenta corriente y la combinación de esta con la financiera es la balanza de pagos. Por razones obvias, el saldo que más ha interesado este año es el financiero.
BOLSA PROTAGONISTA / El capítulo principal de salidas han sido las inversiones extranjeras, sobre todo las de cartera, es decir, en bolsa. Del mercado de renta variable español salieron 77.493 millones y de otras inversiones, 154.291 millones. De estos, la mitad (78.610 millones) corresponden a capital extranjero y el resto (75.680), a capital español.
Este apartado es el que presenta un mayor contraste al compararlo con igual periodo del 2011: entonces el saldo era de entradas netas por importe de 29.840 millones. Este año, las entradas por este capítulo apenas compensaron las salidas: 2.948 millones.
ACTIVIDAD PRODUCTIVA / Mejor evolución presentaron las inversiones directas en actividades productivas: entraron 5.797 millones y salieron 11.031 millones (inversiones españolas en el exterior). Y si hay un indicador del aumento de la especulación más sofisticada, lo reflejan la entrada de 6.169 millones de derivados financieros (instrumentos especulativos) frente a los 699 que entraron por el mismo concepto y periodo en el 2011.
Frente a esta sangría del capítulo financiero, la balanza por cuenta corriente entre enero y junio ha presentado unas cifras algo más ajustadas. Sigue siendo negativa, pero el déficit se ha reducido en un 30,2%, equivalente a 17.135 millones de euros. Las razones son las ya se venían conociendo: en la balanza comercial, se exporta más (3,7%), y se importa menos (-0,9%); mientras que la entrada de turistas deja en superávit la balanza de servicios. La balanza comercial redujo su déficit de 20.942 millones en junio del 2011 a 15.579 millones a junio del 2012.