El Gobierno sabe que su decisión de dar nuevas ayudas públicas a la banca para que sanee el ladrillo va a ser polémica para los ciudadanos. Por ello, ha decidido hacerse eco de una de sus reivindicaciones y limitará los sueldos de las cúpulas de las entidades que han recibido recursos públicos o los perciban en el futuro. En el caso más extremo, supondrá una bajada de sueldo del 80%.
Información publicada en la página 24 de la sección de Economía de la edición impresa del día 04 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En las entidades con préstamos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancario (FROB), los consejeros no ejecutivos cobrarán un máximo de 100.000 euros. Los ejecutivos y altos directivos (presidente, consejero delegado y director general) no recibirán más de 600.000 euros.
Estas limitaciones afectan a BFA-Bankia, Banca Cívica, BMN y Caja España-Duero: tendrán una rebaja media del 67% para los presidentes y del 65% para los consejeros delegados y directores generales. Rodrigo Rato, presidente de Bankia, cobró 2,34 millones el 2011, con lo que podría embolsarse el 74,3% menos. Algo más que Francisco Verdú, su consejero delegado (73%, desde 2,26 millones), y los copresidentes de Banca Cívica, Antonio Pulido y Enrique Goñi (33%, desde 900.000 euros).
El presidente de BMN, Carlos Egea, cobró el año pasado 450.000, con lo que no debería verse afectado por la medida. Y queda la incógnita de qué pasará con los directivos de Caja España-Duero, que se negaron a hacer públicos sus sueldos.
GRAN REBAJA PARA TODÓ / Las entidades que fueron nacionalizadas tras recibir capital del FROB (CatalunyaCaixa, Unnim y Nova Caixa Galicia) y el intervenido Banco de Valencia -si bien el ministro de Economía, Luis de Guindos, calificó ayer a las cuatro entidades de «intervenidas»- tendrán un trato más duro. Sus consejeros no ejecutivos percibirán un máximo de 50.000 euros, frente a los hasta 300.000 de los ejecutivos. Sus presidentes verán reducido su sueldo un 76% de media, frente al 66% de los otros ejecutivos.
El principal damnificado será Adolf Todó, presidente de CatalunyaCaixa, que podría ver caer su salario en torno a un 80% desde los 1,55 millones de euros del 2011. Jaume Masana, director general de la entidad, lo verá retroceder alrededor de un 65% (860.000 euros), algo menos que el director general de Unnim, Jordi Mestre (68%, desde 980.000). José María Castellano y Cesar González-Bueno, presidente y consejero delegado de Nova Caixa Galicia, perderían el 66%, desde 890.000.
El Gobierno ha dejado, con todo, una puerta abierta a premiar a los ejecutivos de las entidades con préstamos (no a los de las intervenidas). Si dentro de tres años han cumplido los «objetivos fijados» cuando recibieron la ayuda, podrán recibir la retribución variable que no cobraron durante ese periodo. La medida parece diseñada para favorecer a ejecutivos como Rato. El ministro, por otra parte, afeó al Banco de España que las cajas con ayudas hayan tenido sueldos excesivos.
CAJAS PODADAS / El Gobierno también aprobó reducir los órganos de gobierno de las cajas que se han fusionado y han traspasado su negocio a un banco. Ya solo tendrán asamblea y consejo de administración, con lo que se suprimen comités y comisiones internos, salvo la de control en algunos casos. Además, fijarán el número de miembros de su consejo en sus estatutos, una medida diseñada para que las autonomías no lo puedan imponer, según fuentes de Economía.
Los directivos de los bancos sin ayudas que integren una entidad con problemas para sanearse y pidan ayuda del FROB no verán limitados sus sueldos, pero sí los ejecutivos de la entidad comprada. Una medida que allana el camino a que el Santander, BBVA o La Caixa entren en las fusiones que quiere provocar el Ejecutivo. El Banco de España ha convocado para hoy a las doce de la mañana a directivos y analistas para explicarles detalles de la reforma. Se espera que el lunes las entidades revelen las cantidades en que deben sanearse.
24/05/2012 Sociedad
24/05/2012 Economía
24/05/2012 Política