El 26 de octubre en 1886, un tiroteo tuvo lugar en la localidad de Tombstone, Arizona. Enfrentó a un grupo de alguaciles liderados por Wyatt Earp y una panda de vaqueros. En contra de lo que nos han hecho creer las películas, parece que ni los primeros eran tan buenos ni los segundos tan malos. El pueblo apoyaba a los cowboys y juzgaba a los representantes de la ley como unos tiranos que venían a imponer los intereses de los burgueses de la ciudad. Claro que tampoco parece que el salvaje oeste fuera un edén.
Información publicada en la página 24 de la sección de Economía de la edición impresa del día 04 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Sea como fuere, el duelo del O. K. Corral marcó el inicio del fin del viejo oeste estadounidense. Algo así podría suceder en Europa, donde dos grupos de países se enfrentan con el futuro en juego. «Sí, esa posibilidad sigue existiendo», sostenía hoy Paul Krugman en la Fundación Rafael del Pino sobre un posible corralito (financiero, en este caso) si el duelo acaba con el rancho en llamas.
Holanda y Finlandia amagaron ayer con boicotear los avances de la cumbre europea de la semana pasada. Una jugada muy inteligente. Si lo que se quiere es que los mercados se hundan, claro. No parece probable que lo logren, a no ser que sumen a Alemania. Pero ahora las miradas están fijas en el BCE.
La expectativa de que el banco central rebaje los tipos mañana jueves a un mínimo histórico animó ayer a los mercados. El Ibex 35 subió un 1,34%, hasta los 7.299,5 puntos, mientras que la prima de riesgo se relajó hasta los 473 puntos . Neutralizó la rebaja de las previsiones de crecimiento y Estados Unidos. Pero ojito con el impredecible BCE.