A pesar de los drásticos ajustes presupuestarios y los recortes en las prestaciones sociales, el déficit público español sólo se redujo durante el año pasado en 1.036 millones de euros en términos absolutos, según ha anunciado Eurostat, el organismo de estadísticas europeas en una nueva revisión de los datos españoles. El déficit público español acabó el 2011 en el 9,4% del producto interior bruto (PIB), según los nuevos datos de Eurostat, muy por encima del 8% que había anunciado inicialmente el Gobierno de Mariano Rajoy al asumir el poder. El objetivo inicial que España había pactado con la Unión Europea (UE) era el 6%.
El Gobierno cifró en abril el déficit público en el 8,5%, que fue la última cifra que certificó Eurostat en base a los datos oficiales suministrados por España. Sin embargo, el Gobierno ya tuvo que elevar ese déficit en mayo hasta el 8,9% debido a los gastos ocultados por las comunidades autónomas. El nuevo aumento hasta el 9,4% es debido principalmente al impacto de las ayudas al saneamiento de bancos y cajas. Ante los nuevos datos, la Comisión Europea ha indicado que emitirá su valoración sobre si España está adoptando medidas efectivas para recortar el déficit como se comprometió con la UE el próximo 7 de noviembre cuando presente las Previsiones Económicas de Otoño.
El Ejecutivo comunitario ya tuvo en cuenta parte del desvío del déficit cuando el Consejo de Ministros de Economía y Finanzas de la UE concedió en julio un año más a España, hasta el 2014, para reducir el déficit por debajo del techo máximo autorizado del 3% del PIB, ha explicado el portavoz del comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn. En su nuevo análisis, la Comisión Europea se fijará prioritariamente en el esfuerzo realizado por el Gobierno para reducir el déficit estructural y menos en el objetivo nominal, ha precisado el portavoz de Rehn. El Ejecutivo comunitario tendrá en cuenta el impacto “inevitable” del coste del saneamiento de la banca y del agravamiento de la recesión, ha añadido el portavoz de Rehn.