El 2012 va camino de convertirse en el peor año para la economía catalana desde que empezó la crisis, según las previsiones del Consell de Treball Econòmic i Social (CTESC). El órgano consultivo del Govern prevé que el año acabe con una recesión cuantificada en un retroceso del producto interior bruto (PIB) entre el 1,5% y el 2%, lo que agravará todavía más el grave problema del desempleo en Catalunya.
El presidente del CTESC, Josep Maria Rañé, ha destacado que una de las conclusiones de la memoria socioeconómica del 2011 es que "la ausencia de crecimiento económico está esterilizando las políticas de consolidación fiscal", por lo que dar prioridad a los recortes presupuestarios se aleja del objetivo de impulsar la economía y en realidad contribuye a profundizar la caída de la actividad.
Las patronales, sindicatos y las entidades sociales que forman el CTESC alertan de que el incremento de las situaciones de "vulnerabilidad social" amenaza con provocar una "profunda brecha en la cohesión social". El informe pide al Govern que reconsidere su desición de restringir el cobro de la renta mínima de inserción (RMI) porque deja a mucha gente sin recursos desprotegida.