Si el Gobierno, tal como está estudiando, opta por crear un gran grupo de banca pública con las entidades nacionalizadas -que no serían subastadas este año, sino más adelante- las cuentas del Estado quedarán fuertemente dañadas y podría resultar definitivamente imposible reducir el déficit público hasta pasado mucho tiempo.
Información publicada en la página 24 de la sección de Economía de la edición impresa del día 25 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
A efectos de la Contabilidad Nacional, el capital inyectado o los préstamos concedidos a entidades en pérdidas sin posibilidad de reportar dividendos o de devolver las cantidades prestadas en los plazos previstos computa como déficit público. La fórmula que incorpora el nuevo decreto sobre provisiones de emitir convertibles contingentes (cocos) para cubrir capital tiene esa consideración, por lo que no computaría como déficit. Según los expertos consultados, las cantidades que se aportarán a Bankia, CatalunyaCaixa o Nova Caixa Galicia Banco tendrían otra consideración, si no se subastan este año, algo que cada vez es más probable.
De pronto, los 4.465 millones de capital público en BFA (matriz de Bankia), que computan como activo financiero, se convertirán en déficit del Estado, así como los 2.968 de CatalunyaCaixa o los 3.627 de Nova Caixa Galicia (NCG). Solo esto suman 11.060 millones (algo más de un punto de PIB). Eso sin contar las ampliaciones de capital necesarias en Bankia (se habla de 10.000 millones, otro punto de PIB) y las precisas para sanear las otras entidades. No hay que descartar, que el Estado nacionalice alguna otra entidad antes del verano.