Una de las consecuencias de la integración de Banca Cívica en CaixaBank es que hoy cotizará por última vez en la bolsa española, a la que se incorporó hace poco más de un año. Durante su corta historia en el parquet español el valor de la cotización ha caído más de un 55%. La entidad que fue creada mediante una fusión a partir de las cajas de Navarra, Cajasol, Canarias, Guadalajar y Burgos, salió a bolsa para cumplir con los requerimientos de capital exigidos entonces por el Gobierno de Zapatero. El esfuerzo no fue suficiente, sin embargo, para evitar una integración posterior, cuando el Gobierno del PP aprobó dos decretos para incrementar las provisiones.
Información publicada en la página 21 de la sección de Economía de la edición impresa del día 03 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En estos momentos, CaixaBank se encuentra en la recta final de la integración de Banca Cívica. Este viernes, está previsto que culmine el cambio de rotulación de las oficinas de Cívica, aunque en los territorios de origen sus respectivas marcas lucirán junto al símbolo de La Caixa.
Esta integración alumbra una entidad con unos activos totales combinados de 357.000 millones y más de 13 millones de clientes.
UNIFICACIÓN DE CAJEROS / Fruto de otra absorción, la de Unnim por el BBVA, las dos entidades han dado el primer paso hacia una operativa bancaria conjunta. Desde el pasado viernes 27 de julio, es posible realizar operaciones de reintegro a débito, sin comisión, en los cajeros de los dos bancos. Esta opción, disponible tanto para todos los clientes de Unnim como para los de BBVA, permite ampliar la red de cajeros a su disposición, sumando a los 719 que tiene el grupo de antiguas cajas los 1.442 del BBVA en Catalunya y los 5.300 que tiene distribuidos en toda España. La unificación no incluye, de momento, otras operaciones como las transferencias bancarias sin el cobro de comisiones.
Por otra parte, los consejos del Banc Sabadell y Banco CAM ha acordado la fusión por absorción por parte de la entidad catalana de CAM. Se prevé que el plan de reestructuración que se llevará a cabo supondrá un ajuste de entre 2.000 y 2.200 trabajadores y el cierre de cerca de 400 oficinas.