Barbara Weinberg se beneficia de lo que ella misma define como "el buen trabajo de Turisme de Catalunya. Gracias a él, el número de visitantes rusos ha aumentado de 400.000 a 1,2 millones al año". Pero la cuestión más importante es que el nivel adquisitivo de la población rusa se ha incrementado notablemente en los últimos años. Viajan mucho y están dispuestos a tener una segunda residencia en otros países europeos.
Gran Bretaña (Londres), Francia (París) y en España, Catalunya, y Barcelona particularmente, son los principales destinos en los que quieren invertir. "Destinan entre 200.000 y 300.000 euros de media a la compra de una segunda residencia", afirma Weinberg, una rusa de origen alemán que se ha puesto al frente del canal de comercialización directa de CatalunyaCaixa en las exrepúblicas soviéticas.
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