La Comisión Europea ha pedido al Gobierno que "minimice al máximo" el impacto en las cuentas públicas de la reforma del sector bancario para evitar que pueda agravarse el elevado déficit público español y la presión de los mercados internacionales sobre la deuda pública española.
El Ejecutivo comunitario ha recomendado que la reestructuración de las entidades financieras españolas, en especial las entidades que están más expuestas a la burbuja inmobiliaria, se realice en primer lugar y prioritariamente mediante el recurso a los mecanismos de mercado, es decir, fondos privados, ha señalado el portavoz del comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn.
"Hay que intentar minimizar al máximo el impacto sobre las finanzas públicas de la reestructuración, lo que en el caso de España es especialmente pertinente porque es un país sometido a una fuerte presión de los mercados y con un déficit excesivo considerable", ha precisado el portavoz de Rehn.
La Comisión Europea ha expresado su respaldo general al plan gubernamental de reestructuración y saneamiento del sector bancario español, pero sin pronunciarse sobre los detalles del mismo hasta que sea estudiando en profundidad por los expertos comunitarios.
"La reestructuración del sector bancario y su refuerzo para que dé un mejor servicio a la economía productiva y no a la especulativa del país es esencial para la recuperación económica de España", ha destacado el portavoz de Rehn.
24/05/2012 Sociedad
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