La Comisión Europea ha admitido que "está ayudando" al Gobierno de Mariano Rajoy a elaborar el contenido del plan de reformas económicas y laborales que se aprobará a finales de la semana próxima, junto a los presupuestos del 2013, lo que coloca a España bajo una tutela cada vez más estrecha de la Unión Europea (UE).
Olli Rehn y Luis de Guindos conversan en una reunión de los ministros de finanzas europeos en Bruselas en junio. AP
"La Comisión Europea está en estrecho contacto con el Gobierno español para ayudar en la preparación del programa de reformas", ha reconocido el portavoz del comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn. No obstante, el portavoz ha subrayado que "sigue siendo un programa de reformas del Gobierno", aunque el Ejecutivo comunitario "coopere estrechamente" en su elaboración.
España necesita seguir avanzando con las reformas para mejorar la capacidad de crecimiento y de creación de empleo de la economía española, ha señalado el portavoz de Rehn. El Gobierno debe actualizar el programa de reformas que presentó en abril para adaptarlo a las recomendaciones aprobadas por la UE para España en junio, ha explicado el portavoz comunitario.
La Comisión Europea ha negado que la elaboración y aprobación del nuevo programa de reformas sea el primer paso para la preparación por parte de España de la petición de rescate financiero para la deuda pública en octubre. "Eso es pura especulación", ha afirmado el portavoz de Rehn.
"No se trata de crear una especie de 'protoprograma', sino que consideramos que realizar progresos decisivos adicionales en la agenda de reformas es la mejor manera para que España restablezca la confianza y eso interesa tanto a España como a la eurozona en su conjunto", ha destacado el portavoz de Rehn. "No quiero especular sobre si habrá una solicitud de asistencia financiera de un estado o sobre cuándo la habrá", ha insistido el portavoz comunitario.
Entre las medidas que podría incluir el programa de reformas figura la congelación de las pensiones y la aceleración del retraso de la edad de jubilación a los 67 años, como había reclamado a España la Comisión Europea y la UE. Fuentes del Gobierno español han informado que no está sopesando incluir ambas medidas en el programa de reformas, según había asegurado la agencia Reuters sin citar ninguna fuente concreta.
Las dos medidas permitirían un ahorro de gasto público anual de unos 4.000 millones. Inicialmente, el retraso de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años debía realizarse escalonadamente en un plazo de 15 años. El plan de reformas que ultima el Gobierno podría reducir drásticamente ese plazo, como ha pedido la Comisión Europea.