Bankia deberá presentar un plan de reestructuración a la Comisión Europea cuando reciba las ayudas públicas anunciadas por el Gobierno español, ha advertido el comisario de Competencia, Joaquín Almunia. Ese plan deberá demostrar la viabilidad del modelo de negocio, el reparto adecuado de las cargas y esfuerzos y eliminar las posibles distorsiones a la competencia mediante la venta de parte sus activos y actividades para contrarrestar el efecto de esa ayuda pública en el sector, ha precisado Almunia.
La obligación de presentar el plan de reestructuración es una condición indispensable para la obtención de la autorización de la Comisión Europea a esa ayuda pública. “Cualquier tipo de ayuda pública”, ya sean avales, garantías, préstamos, inyecciones de capital o aseguramiento de activos tóxicos, requiere la presentación de un plan de reestructuración, ha insistido Almunia.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, prometió la semana pasada al Ejecutivo comunitario que el Gobierno pretendía “trabajar de la forma más estrecha e intensa posible con los servicios responsables del control de ayudas de estado” de la UE, ha explicado Almunia.
El objetivo de esta estrecha colaboración es que todo lo que haya que “analizar, decidir en relación con la nueva fase de reestructuración del sistema bancario español se realice en las mejores condiciones posibles y se puedan tomar decisiones definitivas por parte de Comisión Europea en los plazos más cortos posibles", ha añadido Almunia.