La Comisión Europea (CE) quiere que el Banco Central Europeo (BCE) supervise los 6.000 bancos de la zona del euro, incluidas las cajas de ahorro y los bancos regionales públicos alemanes, si bien el grado de la vigilancia directa podría variar según el tipo de entidad y el papel de otros organismos reguladores.
Información publicada en la página 17 de la sección de Economía de la edición impresa del día 18 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El portavoz comunitario de Mercado Interior y Servicios Financieros, Stefaan De Rynck, afirmó ayer que la CE está trabajando aún en la propuesta de unión bancaria europea que se presentará en torno al 11 de septiembre bajo el criterio de que el nuevo sistema de supervisión se aplique en toda la zona euro y sobre todos los actores financieros.
Este criterio choca, en principio, con el expresado por la cancillera alemana, Angela Merkel, tras la cumbre europea de finales de junio. Según Merkel, la supervisión del BCE debería centrarse en los 25 mayores bancos de la zona euro, es decir los considerados como sistémicos.
Fuentes comunitarias insistieron ayer en que Bruselas trabaja en una propuesta en la que el BCE tenga un papel de supervisión sobre «todos los bancos, no solo los sistémicos». Estas mismas fuentes insistieron en que aunque el BCE tenga un papel «central» en la supervisión, «los supervisores nacionales están ahí» para «hacer comprobaciones a diario». «Tienen el personal y serán parte del nuevo sistema, esto está claro», añadieron. El cómo se tendrá que relacionar el BCE con la Autoridad Bancaria Europea (ABE) y los supervisores nacionales aún está por aclarar.