El Banco Central Europeo (BCE) «está listo para intervenir» de forma ilimitada en apoyo de la deuda pública de los países en apuros, como España, pero le corresponde al Gobierno de Mariano Rajoy decidir si necesita o no el rescate, señaló el presidente de la autoridad monetaria europea, Mario Draghi.
Draghi, en un momento de la rueda de prensa tras la reunión del consejo de gobierno del BCE en Eslovenia, ayer. REUTERS / SRDJAN ZIVULOVIC
Información publicada en la página 25 de la sección de Economía de la edición impresa del día 05 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El mecanismo de intervención del BCE «creará las condiciones para eliminar los riesgos financieros y permitiría al gobierno proseguir las reformas y ajustes en un marco estable», pero «es una decisión que recae totalmente en las manos de los gobiernos», insistió Draghi en la conferencia de prensa posterior a la reunión del consejo de gobierno de la institución. «Los gobiernos deben decidir si necesitan el rescate y el Eurogrupo debe fijar las condiciones» del mismo, subrayó Draghi.
SIN CAMBIOS EN EL TIPO DE INTERÉS / El BCE decidió mantener sin cambios el tipo de interés básico de la eurozona en el 0,75%, a pesar de reconocer que la debilidad económica continuará y que la recuperación tardará y será muy gradual. Draghi explicó que no hubo ninguna discusión sobre una posible rebaja del tipo de interés y que nadie propuso rebajarlo.
La creación del mecanismo de intervención por parte del BCE ha tenido ya sus efectos positivos y ha permitido reducir los tipos de interés en los mercados, que se encuentran por debajo de sus niveles de julio, destacó Draghi, negándose una y otra vez a responder a las preguntas de si creía que España debía pedir el rescate o si pensaba que España podría superar la crisis sin recurrir a la ayuda europea.
«La situación no es mala, pero aún sigue habiendo una volatilidad relativamente elevada en los mercados financieros y los gobiernos han de proseguir con los ajustes, las reformas y el saneamiento del sector bancario», precisó Draghi.
España, indicó Draghi, ha realizado «progresos significativos» en sus presupuestos, reformas y banca y sus tipos de interés «son más bajos» que hace dos meses, «pero sigue teniendo aún significativos retos por delante». Draghi inistió en especial en la urgencia de proseguir las reformas laborales para acabar con el elevado nivel de paro juvenil, flexibilizar las condiciones de trabajo y bajar los costes laborales.