• Martes 21 mayo 2013, 00:08 h

elPeriódico.com

Estopa

Registrarse | Identificarse

JARRO DE AGUA FRÍA DEL BANCO CENTRAL EUROPEO

El BCE devuelve la pelota a Rajoy y le insta a pedir ayuda

Monti asegura que analizará esta opción ante la negativa del regulador a intervenir

El presidente no aclara si reclamará al fondo de rescate que compre deuda soberana

Viernes, 3 de agosto del 2012 Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto
PILAR SANTOS
MADRID

El Banco Central Europeo (BCE) acorraló ayer un poco más al Gobierno español al decidir no intervenir para atajar la presión de los mercados e invitarle a pedir más ayuda a la Unión Europea. El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, está desde ayer algo más cerca de tener que solicitar un segundo rescate para España, cuando aún no se han cumplido dos meses desde que reclamó el primero para salvar el sistema bancario.

Rajoy recibe a Monti a las puertas del palacio de la Moncloa, ayer. REUTERS / ALEX DOMANSKI / JUAN MANUEL PRATS

Draghi sonríe, ayer, mientras abandona la sala en la que dio su rueda de prensa. REUTERS / ALEX DOMANSKI / JUAN MANUEL PRATS

Edición Impresa

Edición Impresa

Versión en .PDF

Información publicada en la página 2 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 03 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)

El presidente del BCE, Mario Draghi, recomendó a los países en apuros -esto es, España e Italia- solicitar que el fondo de Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FEEF) compre deuda soberana, lo que supone en la práctica un rescate light, que iría acompañado de nuevas condiciones macroeconómicas. Solo cuando los gobiernos hayan dado ese paso, apuntó Draghi, puede que el regulador retome la compra de deuda en el mercado secundario, como ya hizo el año pasado. Rajoy no quiso precisar ayer cuál será su estrategia ni el margen con el que cuenta España para no tener que pedir la ayuda.

CAÍDA DE LA BOLSA / El jefe del Ejecutivo confiaba en que el regulador decidiera utilizar alguno de los instrumentos a su disposición para frenar el acoso de los especuladores. El Gobierno tenía grandes expectativas después de que, la semana pasada, Draghi asegurara que estaba dispuesto a hacer todo lo que fuera necesario para preservar el euro. El presidente del BCE hundió las esperanzas de Rajoy y también a las bolsas europeas. La española bajó el 5,16%, la segunda mayor caída del año; la prima de riesgo (que indica la desconfianza de los inversores en un país) volvió a rozar los 600 puntos (594) y la rentabilidad del bono a 10 años cerró por encima del 7%.

La inacción del regulador europeo, al que el propio Rajoy y varios de sus ministros habían reclamado su intervención de manera desesperada estas últimas semanas, devuelve la pelota al tejado de la Moncloa y obliga al presidente del Gobierno a mover ficha. España no puede seguir financiándose a intereses tan elevados, como ha reconocido en varias ocasiones el ministro de Economía, Luis de Guindos, por lo que el Ejecutivo parece abocado a tener que pedir ayuda al FEEF y ese segundo rescate. Aunque no será total como en el caso de Grecia, Irlanda y Portugal, sí que supondrá someterse a nuevos dictados de Bruselas y Berlín (la capital más poderosa de todas las del norte que se ha opuesto a la posibilidad de que el BCE vuelva a comprar deuda de Italia y España).

El Gobierno se resiste a acudir al FEEF también porque supone abundar en el estigma de un país que ya ha pedido un salvavidas para sus bancos y porque este segundo rescate deberá ser aprobado por algunos socios en sus parlamentos, como el alemán, donde conseguir el visto bueno no será fácil. Y esa incertidumbre puede provocar todavía más pánico en los mercados.

RUEDA DE PRENSA CONJUNTA / Rajoy conoció la decisión del BCE en la Moncloa junto al primer ministro italiano, Mario Monti, damnificado al mismo nivel por la tibieza de Draghi. Tras la reunión, ambos comparecieron ante la prensa, pero lo hicieron con un retraso de 45 minutos. Después de haber puesto tantas esperanzas en el BCE no era fácil reaccionar ante la frialdad y la exhibición de poder de Draghi.

Como quedó patente, ambos acordaron obviar el varapalo y subrayar los aspectos «muy positivos» que habían visto en la comparecencia del presidente del regulador. Rajoy destacó que Draghi denunciara que «hay un castigo que no es justo» a la deuda de algunos países y que se mostrara dispuesto a diseñar «otro tipo de medidas no convencionales». Además, el jefe del Ejecutivo consideró «reconfortante» escuchar que el euro es «irreversible». Comentarios muy parecidos hizo Monti, que añadió que no veía «ningún paso hacia atrás» respecto a las expectativas que Draghi había creado.

En lo que sí discreparon fue en la claridad de cómo abordar el futuro a corto plazo. El primer ministro italiano descartó que su país necesite un rescate total de su economía, pero sí reconoció que estudiará si acude al FEEF, como recomienda el BCE. «Tendremos que analizar este tipo de ayudas, tendremos que ver cuál es la estructura de este instrumento», dijo el dirigente italiano en referencia a las condiciones macroeconómicas que llevará aparejadas. Monti, al frente de un Gobierno totalmente tecnócrata, aseguró que la posibilidad de pedir ese rescate light no supone el fin automático de su mandato, que debe alcanzar hasta el próximo mes de abril, cuando se celebrarán elecciones democráticas.

Rajoy, en cambio, eludió aclarar si España está estudiando pedir ayuda al fondo de rescate para que el BCE active la compra de bonos. Cuando se le volvió a preguntar directamente aseguró que ya había respondido con «meridiana claridad» e insistió en que España mantiene su compromiso con la reducción del déficit y las reformas estructurales para ganar competitividad.

El presidente dispone hoy de otra ocasión para ser más explícito a la hora de explicar qué planes tiene para España ante la grave recesión que está sufriendo. Después del Consejo de Ministros que debe aprobar el presupuesto bianual (2013-2014) que enviará a Bruselas y en el que se recoge el hachazo de 65.000 millones de euros, Rajoy dará una rueda de prensa para hacer balance de sus primeros siete meses en la Moncloa. Un periodo muy corto en el que -pese a su mayoría absoluta y la «confianza» que aseguró que ese poder rotundo le daría ante los mercados- Rajoy ha contraído una hipoteca de 100.000 millones de euros para salvar a los bancos y, ahora, está a punto de tener que decidir si vuelve a solicitar otra ayuda a los socios europeos para salvar al país.

Votos:
+0 votar a favor
-0 votar en contra
Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame facebook buzz
Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto

Escribe tu comentario:

AVISO: El comentario no puede exceder de 500 caracteres

PARA PARTICIPAR DEBE SER USUARIO REGISTRADO. (Registrarse | Iniciar Sesion)

Economía

Lo +

Lo más
Mostrar grupo Lo más visto
Ocultar grupo Lo más comentado
Mostrar grupo Lo más valorado
Mostrar grupo Lo más enviado