Talento y un marco favorable para el desarrollo tecnológico. Son dos características que valoran las empresas que se instalan en Barcelona, atraídas por su condición de capital mundial del móvil y que ya han realizado los primeros fichajes.
Buscan profesionales creativos de alta cualificación para un sector, el de las telecomunicaciones, con mucho recorrido por delante. Barcelona no es un Silicon Valley, pero el hecho de acoger el congreso de móviles más importante del mundo (el MWC) y de poseer el título de Mobile World Capital la han convertido en lugar privilegiado para la generación de empleo de alto valor añadido.