¿Podría resultarle atractivo a alguien destinar su dinero a una institución conocida popularmente como banco malo? Esta es la pregunta a la que el Gobierno trata de dar respuesta afirmativa con la promesa de un interés anual de entre el 14% y el 15% a los inversores que entren como accionistas en la Sareb, la sociedad que gestionará los activos tóxicos inmobiliarios de los bancos con ayudas públicas.
El presidente del FROB, Fernando Restoy (derecha), y el director general de la Sareb, Antonio Carrascosa, ayer en Madrid. JOSE LUIS ROCA
Información publicada en la página 26 de la sección de Economía de la edición impresa del día 30 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La firma va a comprar los activos al 36,9% de su valor (es decir, con un descuento medio del 63,1%), y para pagar esa rentabilidad a sus dueños tendrá que venderlos mucho más caros: un 15% más un tanto por ciento adicional con el que sufragar sus gastos. Se trata, con todo, de una rentabilidad media anual para sus 15 años de vida, con lo que previsiblemente será menor en los primeros ejercicios y se irá incrementando a medida que se supere la crisis.
En cualquier caso, quien esté pensando que el banco malo le permitirá comprarse una casa a buen precio debe valorar que la venta a particulares no es su principal objetivo. De hecho, «no se descarta» la venta en bloque a grandes inversores y no va a tener oficinas en las calles, como explicó ayer Antonio Carrascosa, director general del FROB. Eso sí, puede que llegue a acuerdos con las nacionalizadas o agentes inmobiliarios para que comercialicen sus pisos, estudiará crear una página web de venta e incluso podría contratar a un banco para que financie a los compradores.
RENTABILIDAD RAZONABLE / Fernando Restoy, presidente del FROB y subgobernador del Banco de España, rechazó desvelar qué sobreprecios sobre el valor de compra impondrá el banco malo, pero admitió que los descuentos con que adquirirá los bienes buscan «apuntalar» la «rentabilidad razonable» del 14%-15%. Es imprescindible atraer inversores, argumentó, para que el FROB no tenga más del 50% del capital de la Sareb y que la deuda de esta no se sume a la del Estado. Sin embargo, no se comprometió a asegurar que la sociedad no tendrá perdidas en sus primeros años (que en parte se sumarían al déficit público).
La Sareb, explicó, comprará activos por un valor «algo por encima» de los 60.000 millones de euros: 44.100 millones de las nacionalizadas y más de 15.000 millones de las que recibirán ayudas en los próximos meses por no poder recapitalizarse por sí mismas (un grupo del que excluyó al Banco Popular, que va a ampliar capital en el mercado, pero en el que podrían estar Liberbank, BMN, Ibercaja y Caja 3).
El valor original de estos activos ronda los 119.000 millones de euros (89.000 millones de las nacionalizadas). Se les aplicará un recorte medio del 63,1% en los bienes inmobiliarios (54,2% en los pisos, 63,2% en las promociones y 79,5% en el suelo) y del 45,6% en los créditos a la promoción inmobiliaria. De los 60.000 millones que comprará, un tercio serán préstamos y el resto activos físicos (de los que unos 8.000 millones serán 13 millones de metros cuadrados de suelo, lo más difícil de vender).
BANKIA / Las nacionalizadas aportarán unas 89.000 viviendas terminadas. Bankia traspasará activos por 24.800 millones (50.000 millones antes de los descuentos), frente a los 9.300 millones de CatalunyaCaixa (20.000 millones), los 7.200 millones de Nova Galicia Banco (13.500 millones) y los 2.600 millones de Banco de Valencia (5.500 millones).
Los descuentos, confirmó, son «moderadamente» superiores a las provisiones que tienen las nacionalizadas para protegerse de las pérdidas que les causarán los activos al traspasarlos. Con todo, subrayó que estas pérdidas que sufrirán son inferiores a las menores necesidades de capital (entre 5.000 y 6.000 millones en las nacionalizadas) que tendrán al librarse de los activos tóxicos, con lo que la operación tendrá un impacto neto positivo para las entidades.
Así, aseguró el subgobernador, el banco malo no obligará al Gobierno a pedir a Europa más de los 40.000 millones ya anunciados. Restoy también explicó que cerca del 10% de los activos inmobiliarios de las nacionalizadas no se trasladarán al banco malo (los bienes físicos de menos de 100.000 millones y los préstamos de menos de 250.000) para facilitar la gestión de la Sareb.