El disc-jockey David Guetta inauguró ayer en Eivissa la primera discoteca del mundo dentro de un aeropuerto. La idea es tan novedosa como simple: alargar la fiesta hasta el final. Hasta minutos antes de que el viajero que va a la isla en busca de música y baile embarque de vuelta a casa. «Queremos acompañar al turista hasta el último minuto», decía ayer Cathy Guetta, que además de ser la esposa del DJ -llevan casados 20 años— es la organizadora de los espectáculos.
Información publicada en la página 26 de la sección de Economía de la edición impresa del día 18 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El local, de 260 metros cuadrados y gestionado por el grupo Áreas, tiene barra de bar, zona de relax con sillones y mesas -se puede tomar un café por 3 euros, una pizza por 12,50 euros o un mojito por 12 euros-- y, lo más importante, una pequeña pista en la que poder bailar al ritmo de la música en directo.
Durante todo el día, hay un DJ en una cabina en la misma sala, que adaptará el ambiente según el momento del día: chill-out por la mañana, funky por la tarde y house y electro-house a partir de las siete de la tarde.
El establecimiento se llama F*** Me I'm Famous, el nombre por el que se conocen las multitudinarias sesiones de Guetta en salas de
Eivissa como Pachá y Ushuaïa, y que se ha convertido en toda una marca: se venden desde álbumes recopilatorios hasta camisetas, fundas para móvil y llaveros. A la inauguración asistieron, además de los Guetta, un conocido de la pareja, el cantante James Blunt.
Tanto los responsables del grupo Áreas como de AENA remarcaron ayer la innovación que supone abrir un lounge club en un aeropuerto. «Es algo distinto porque Eivissa es una isla distinta. Creemos que aquí puede encajar», explicó Óscar Vela, director general en Europa de Áreas, compañía que está presente en aeropuertos, autopistas y estaciones de ferrocarril con marcas como Medas, La Pausa y News &
Books. «Se lo propusimos a Cathy y David Guetta y les encantó la idea», añade. Por el aeropuerto de Eivissa pasaron 5,64 millones de pasajeros en el 2011.
Cathy Guetta se mostraba también encantada con el «desafío" de hacer algo diferente, y de hacerlo en Eivissa.
Áeas ha invertido en el local unos 400.000 euros, un 50% más de lo habitual en un establecimiento de restauración en un aeropuerto. El aforo es de unas 80 personas, y en principio la entrada es libre, aunque Áreas no descarta introducir algún tipo de control. «El tirón de Guetta es muy grande», afirmó Vela. La compañía tampoco descarta replicar la idea de Eivissa en otro aeropuerto.