En Italia, la ley entiende por parado de larga duración el trabajador que lleva más de dos años en el paro. Para esta categoría no hay ninguna asistencia prevista, a excepción de los cursos voluntarios de formación. Si ha superado los 65 años puede optar por el llamado «cheque social», con un importe entorno a los 400 euros mensuales. El importe exacto se calcula sobre la base de las rentas del año anterior al que se presenta la petición.
Información publicada en la página 18 de la sección de Economía de la edición impresa del día 17 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Los ciudadanos en esta situación son poco menos de un millón y representan casi el 51% de los trabajadores nacionales en paro (10,9%). En el sur son el 53,5% y en el centro de la península, el 42,7%. En el 56,3% de los casos se trata de mujeres.
En Italia no rige un sistema universal de subsidio de paro como en España. Históricamente no existía el seguro y en los últimos años se ha ido introduciendo pero limitado a algunos sectores, como por ejemplo la construcción y la agricultura. Un médico o un trabajador del sector servicios no tienen derecho al paro. Los que en algún momento de su vida han cobrado el paro solo suman el 25% del total de las personas que han estado desempleadas. En Italia se ha privilegiado un fondo de compensación salarial, que se otorga a las empresas. Frente a una crisis, el Estado se hace cargo de hasta un 80% del sueldo de una parte de los trabajadores durante un tiempo limitado para evitar que sean despedidos.
A partir del 2013, con la reforma de Mario Monti, el seguro de desempleo se hará universal y se podrá transformar en un finiquito para crear una empresa. El importe del paro será unos 1.200 euros mensuales por 12 meses, en el caso de los trabajadores de menos de 55 años (18 meses si son mayores). Si durante el periodo de cobro del paro el trabajador recibe una oferta de trabajo, podrá rechazarla solamente si el nuevo salario resulta inferior al importe del paro más un 20%. R. DOMÈNECH