La uva ha proporcionado la materia fundamental del porvenir de muchas familias en zonas de viñedo como el Penedès. Una de ellas, además de alcanzar este año sus 25 años de negocio elaborando y vendiendo cava -Rimarts de Sant Sadurní d'Anoia-, celebra también haber situado su producción, totalmente artesanal, en los barómetros del reconocimiento internacional. Hace dos meses, tres de sus productos -Cava Brut Reserva, Cava Gran Reserva y Cava Brut Nature Uvae- consiguieron 90, 91 y 92 puntos en The wine advocate de Robert Parker, las estrellas Michelin en el mundo del vino y el cava.
Información publicada en la página 25 de la sección de Economía de la edición impresa del día 01 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Lo verdaderamente singular del equipo Rimarts es la dimensión de la empresa -solo dos personas- y su modo de trabajo. Absolutamente fieles a la elaboración manual que inició en 1987 su padre, Ricard Martínez de Simón (nombre que selló la marca familiar Rimarts), los hermanos Ernest Martínez, de 41 años y Ricard, de 37, bajan cada mañana a la cava a girar un octavo de vuelta -de la esfera del reloj-, una a una, las botellas, de las cuales extraen los posos de la crianza (con la acción del degüello) totalmente a mano, como ya nadie realiza. Ernest y Ricard también limpian y visten cada botella una a una, prescindiendo de toda metodología moderna. Producen 70.000 botellas de cava cada año y 8.000 de vino. El 20% de todas ellas se exporta a Japón, Estados Unidos, Irlanda, Alemania y Bélgica.
En los últimos años, la empresa se ha mantenido en un crecimiento anual del 5% con dos grandes pilares: «La optimización de la estructura y la internacionalización de la empresa, alcanzando mercados que antes no eran prioritarios para nosotros y que hoy sí que lo son», señala Ernest Martínez, y «compaginar la multitud de tareas en la cava para perseverar en la excelencia de nuestro producto y ofrecer el mejor servicio al cliente».
Desde el bisabuelo
Aunque hace años que la familia no es propietaria y encargada del cultivo de los viñedos, tanto Ernest como Ricard supervisan la evolución de la vid y las uvas en los campos vecinos a la cava, que son de payeses del pueblo, como hacían sus antepasados.
«Nuestro bisabuelo, Jaume, desde el año 1920, y nuestro abuelo, Joan, a continuación, cultivaban la viña y vendían la uva a los productores de vino y cava, hasta que nuestro padre empezó a hacer cava». De eso hace 25 años, y Rimarts lo celebrará en octubre lanzando al mercado un nuevo producto: su cava rosado.