La filial española de la multinacional francesa Alstom obtuvo en el ejercicio pasado más ingresos de sus negocios en el extranjero por primera vez. El 60% de los 899 millones de facturación registrados, que suponen un descenso de un 1%, procedieron de las exportaciones, frente al 30% del año anterior.
Los niveles más altos de ventas en el extranjero se dan en la fábrica de trenes de Santa Perpètua de Mogoda, con un 90% de su producción, seguida por la de turbinas eólicas (88%) y de material para centrales hidráulicas (76%).
El presidente de Alstom España, Pedro Solé, atribuyó los "resultados positivos" a los esfuerzos llevados a cabo en materia de flexibilidad, rentalidad y a la capacidad de exportación. El drásticos descenso de los pedidos procedentes de España llevó al grupo a plantear un recorte de su plantilla en Santa Perpètua de Mogoda que finalmente afectó a 200 trabajadores entre prejubilaciones y bajas incentivadas y que puede ser ampliado si empeora la situación hasta el 2013.
La fábrica catalana recibió hace unos meses un pedido para fabricar 22 tranvías para la ciudad de Nottingham que estabilizará la planta, según la empresa. El presidente ha advertido de que es necesario "dinamizar la demanda interna para mantener un correcto equilibrio e incrementar el nivel de pedidos" de las fábricas. Alstom tiene en España 3.875 empleados en 30 centros de trabajo.