IBERT LEDIR MADELIS

La Seda prevé recuperar la senda de los beneficios este ejercicio

La asamblea de accionistas prevista para octubre se augura tranquila

José Luis Morlanes resta importancia a la caída de la cotización en bolsa de estos días

Jueves, 26 de agosto - 00:00h.

«El sarrampión hay que pasarlo», afirmó ayer a este diario José Luis Morlanes, presidente de La Seda, ante la caída de valor en bolsa de la compañía, pese a la exitosa ampliación de capital de 300 millones efectuada hace unos meses. No le sorprendió, por lo tanto, la paradoja de que la empresa química del Baix Llobregat valga hoy siete céntimos por acción en bolsa, unos 250 millones.

Morlanes dio por válidos los argumentos de los operadores del mercado: una parte de los bancos acreedores que acudieron a la ampliación cambiando deuda por capital tenían completamente provisionados esos préstamos en sus balances, calificados de difícil recuperación o de fallidos. Las mismas fuentes calificaron esas ventas de unos 200 millones de acciones en pocos días –entre el 8% y el 9% del capital– al menos, de «impacientes». Pero no es un error vender por debajo de los 10 céntimos la acción –«precio razonable», según algunos boletines bursátiles– porque alguna banca extranjera solo ve el beneficio para su propio balance.

BUEN AÑO / «La cotización está disociada de la actividad industrial» según Morlanes. Una cosa son los ajustes posteriores a la ampliación y otra la marcha de la empresa, «que cumple con el plan que se presentó en su día a los inversores, y en algunos aspectos incluso se está superando». Según ese plan, La Seda debía cerrar el año con una facturación cercana a los 1.000 millones. «Serán más de 1.000, en cifras no consolidadas» ( las que incluyen las ventas entre filiales) adelanta Morlanes, quien se muestra más cauto cuando se le pregunta sobre beneficios. «Estamos seguros de que serán positivos», explica, pero se niega a confirmar o desmentir algunos análisis que atribuyen un resultado bruto para todo el año de 60 o 65 millones de euros. Sería la reversión de los datos negativos del 2009 en la misma cifra (pérdidas de 60 millones).

TRANQUILIDAD / Con estos antecedentes, la asamblea de accionistas de La Seda prevista para octubre se augura más tranquila que muchas de las anteriores a lo largo de su azarosa vida. Entre otras razones porque buena parte de los 9.000 accionistas minoritarios (agrupados en Unidos por La Seda) acudieron a la ampliación. Su manifiesto enfado con los anteriores gestores en juntas pasadas, que llevó a la destitución y exigencia de responsabilidades al anterior presidente, Rafael Español, parece superado. Por contra, uno de los nombres que suscita opiniones muy favorables, especialmente entre las entidades financieras que mantienen sus acciones, es la de Carlos Moreira, el presidente de la portuguesa BA Vidro, socio industrial de La Seda y probable sustituto de Morlanes, que ya anunció que dejaba la presidencia, «pero no la empresa», precisó.