la situación de emergencia que atraviesa la banca española no es una entelequia: tiene números que lo prueban y que, además, son reflejo de la extrema debilidad de la economía del país. El sector financiero está ya a punto de alcanzar (y con toda seguridad, sobrepasar) la tasa más alta de impagos que ha sufrido en su historia. Un cáncer dentro de los balances que las entidades afrontan al tiempo que se desangran por la huida de depósitos y pierden ingresos por el derrumbe del crédito.
Información publicada en la página 22 de la sección de Economía de la edición impresa del día 19 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Los bancos (tradicionales y de cajas), las cooperativas y los establecimientos financieros de crédito alcanzaron en mayo los 155.841 millones de euros en préstamos de dudoso cobro, según anunció ayer el Banco de España. Los activos morosos, así, se elevaron el 2% (3.101 millones) respecto a abril y un brutal 32% (38.412 millones) en un año.
Estos créditos impagados suponen el 8,95% del total de préstamos del sector. Es decir, que la tasa de morosidad está ya a apenas dos décimas de alcanzar el 9,15%, máximo histórico que marcó en febrero de 1994 como consecuencia de la crisis del periodo 1992-1993.
MALAS PERSPECTIVAS / El techo de morosidad de una crisis se suele producir entre uno o dos años después de que acabe la recesión. Si se repite este patrón, y teniendo en cuenta que la mayoría de los analistas estiman que la economía española seguirá cayendo el año que viene, la actual escalada de los impagos se prolongaría al menos hasta el 2014.
El proceso de saneamiento de los balances decretado por el Gobierno y la Unión Europea también empuja el alza la morosidad. En los procesos de intervención y nacionalización de entidades es habitual que los nuevos gestores afloren activos morosos que estaban contabilizados como al corriente de pagos.
MENOS RECURSOS / Otro de los factores que explica el alza de la tasa de morosidad es estadístico y se debe a la caída del volumen de préstamos que tiene el sector. Dicha tasa mide cuánto pesan los activos morosos con respecto a los créditos.
La banca tenía concendidos en mayo préstamos por valor de 1,74 billones de euros (el equivalente a en torno a 1,7 veces el PIB español). Ha reducido su volumen de créditos un 0,5% (10.300 millones) en apenas un mes y un 3,8% (69.200 millones) en un año. Además, cuenta con 87.300 millones en provisiones para absorber las posibles pérdidas que sufran por los activos impagados y que suponen el 56% de estos créditos en mora.
Una de las razones de la caída de los créditos es la pérdida de depósitos para financiarlos. El sector perdió 7.403 millones en pasivo de familias y empresas en mayo (mes de la nacionalización de Bankia), hasta los 1,326 billones, el nivel más bajo desde febrero del 2008.