Una comida resulta mucho más atractiva si se culmina con un buen postre. Este plato es el broche final y el que da pie para comenzar una relajada sobremesa. Esta tarta es tan fácil que permite improvisarla sobre la marcha.
Información publicada en la página 41 de la sección de Distritos de la edición impresa del día 10 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
INGREDIENTES (6 personas)
1 masa de hojaldre
4 o 5 manzanas golden
mantequilla
mermelada de melocotón
azúcar
aceite
PREPARACIÓN
Descongelar la lámina de hojaldre. Una vez esté lista, aplanarla con un rodillo de cocina hasta que esté fina. Cubrir la bandeja del horno con papel de aluminio, extender un poco de aceite de oliva o mantequilla para evitar que se pegue y colocar la lámina de hojaldre. Cubrirla con rodajas de manzana cortadas muy finas y montar una encima de otra para que haya abundante y que al deshidratarse la manzana no merme mucho. Repartir por encima trozos pequeños de mantequilla y espolvorear con azúcar. Meter la tarta en el horno y cuando lleve entre 10 y 15 minutos probar con un palillo si la masa está hecha. Sacar, dejar enfriar y cubrir con una ligera capa de mermelada de melocotón. Se puede acompañar con helado de vainilla.