Las primeras impresiones sobre la reordenación viaria de Tres Torres y Sarrià son, en principio, positivas. «En agosto recibimos algunas cartas de vecinos y vecinas descontentos con los cambios que contestamos personalmente», explica el concejal del distrito de Sarrià-Sant Gervasi, Joan Puigdollers, quien no tiene constancia de nuevas quejas en las últimas semanas, con los cambios ya vigentesy una vez comenzadas las clases en una zona de alta concentración de colegios.
Cruce de Vergós con Via Augusta, donde se aprecia el giro antiguo, que ahora solo pueden usar bus y taxi, y el nuevo, unos metros más adelante. RICARD CUGAT
Información publicada en la página 36 de la sección de Distritos de la edición impresa del día 26 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El distrito, añade el concejal de CiU, necesita más tiempo para hacer una valoración definitiva. «En Semana Santa esperamos tener cifras concretas. Si vemos claras las mejoras, consolidaremos la nueva ordenación. Si algo no funciona, estudiaremos otras alternativas con la colaboración de los vecinos», cuenta el edil, quien dice que todas la actuaciones fueron expuestas en un Consell de Barri extraordinario y público.
La implantación de la red octogonal de autobuses que cruzarán la ciudad en línea recta para mejorar las conexiones y fomentar así el uso del transporte público es la principal causa de los cambios viarios. Sobre el papel, con las 28 nuevas líneas, que parcialmente comienzan a circular el 1 de octubre, los ciudadanos deberían ganar en rapidez y comodidad, pues el sistema prevé además un aumento de la velocidad y frecuencia de paso de los buses. «La nueva red de autobuses es una apuesta valiente y decidida, pero todavía es muy pronto. Solamente podemos hablar de primeras impresiones, a partir de la simple observación y de las conversaciones con los vecinos», cuenta el concejal, abierto a posibles modificaciones.
ANTIGUA LÍNEA 30 / El eje vertical que une la plaza de Espanya y Sarrià, sustituyendo a la antigua línea 30, ha obligado a realizar varios cambios en vías de uso intensivo, con una gran presencia de escuelas, a los que los usuarios habituales tendrán que acostumbrarse. «El regreso a las aulas ha coincidido con el cambio de sentido de algunas calles. Pero no podemos hacer valoraciones una semana después, y tampoco podemos saber cuántos alumnos vienen en coche o caminando. Con el tiempo sí que podremos ver si ha supuesto mejoras», explica con mucha prudencia uno de los responsables del colegio Reial Monestir Santa Isabel (Vergós, 52), quienes también prefieren esperar a la urbanización total de la calle del Cardenal Sentmenat, en obras por la línea 9.
«Existe un acuerdo con el colegio Santa Isabel para que los padres dispongan de 20 minutos para desencochar de forma segura y sin entorpecer el tráfico en el aparcamiento de Cardenal Sentmenat», recuerda Puigdollers, quien admite que no hay muchas otras alternativas al no disponer el centro educativo de otro espacio propio.
EN HORAS PUNTA/ El cruce de Vergós y Via Augusta es un punto negro histórico reconocido y de difícil solución. La reordenación viaria de la primera, efectiva desde el pasado 25 de agosto, ha sido el primer paso para acabar con los embudos en las horas punta. «La calle de Vergós, delante de la escuela, entre las plazas de Artós y de Orient, tenía dos carriles en el lado de montaña y uno en el de mar. Ahora han cambiado», detalla el directivo del centro educativo, quien destaca la gran actividad que concentra esa vía durante las horas de entrada y salida. En el cruce con Via Augusta se ha suprimido un giro desde Vergós, que se ha reservado a bus y taxi, y los coches deben girar después de la pequeña isla. Estos días algunos coches se siguen metiendo en el nuevo carril bus al ignotrar el cambio, pese a las señales.
La calle de Vergós, entre la plaza de Orient y la calle de Escoles Pies, ahora tiene sentido Besòs. También cambia en tráfico en Doctor Roux, entre Via Augusta y General Mitre, que pasa a tener sentido de montaña a mar con el objetivo de mejorar la movilidad del entorno del mercado y el acceso a la ronda del Mig, según fuentes municipales, que recomiendan esta vía para los vehículos que quieran circular hacia el mar.
El cambio en el sentido de Doctor Roux supone además una mejora en la calidad de vida de los residentes ya que resulta obvio que los motores en bajada hacen menos ruido y contaminan menos al evitar los arranques y acelerones.
SANT JOAN BOSCO, MÁS SEGURO / El itinerario recomendado para los vehículos en sentido montaña es ahora el paseo de Sant Joan Bosco, otra pieza fundamental en la difícil misión de oxigenar el tráfico rodado de la zona. Entre las plazas de Prat de la Riba y Artós, el paseo cuenta con un mínimo de dos carriles de subida, dependiendo del tramo. El carril de montaña a mar ha pasado a ser para bus y taxi entre Artós y la calle de Francesc Carbonell.
Pero como la seguridad también es importante, el carril para aparcar cambia de lado y separará la calzada de las escuelas salesianas. «Antes subía un carril y bajaban tres. Los resultados están por ver, pero es un detalle muy importante para nosotros que el autocar escolar pueda aparcar en la misma acera», explica una responsable del colegio Santa Dorotea (Sant Joan Bosco, 24).