¡Al rico helado! En Sant Martí, un distrito que está en contacto directo con el mar, no pueden faltar los establecimientos donde tomarse un delicioso helado artesanal, saborear una rica horchata de chufa o refrescarse con un granizado en una de sus múltiples terrazas. Un parada casi obligada en los meses que aún quedan de intenso calor.
FARGGI
PORT OLÍMPIC
Obrador artesanal
Farggi es una marca consolidada en el sector de la heladería que nació de la mano de Jesús Farga, actual presidente y fundador. En 1993 abrió su primera tienda Farggi en Barcelona, avalados por el éxito de las pastelerías Farga. «La cadena tiene nueve tiendas propias en Barcelona y una en Madrid. El resto son franquicias», aclara Cyntia Romero, encargada del local situado en el Port Olímpic. La especialidad de la casa son los helados, con más de 30 sabores fabricados de forma totalmente artesanal en su obrador de la calle del Perú, aunque «en los dos últimos Farggie está apostando con fuerza por los sorbetes y los granizados» añade Romero.
MOZART
MOSCOU, 26
Melodías para el paladar
La heladería Mozart situada en la zona de la Vila Olímpica es una auténtica superviviente. «Abrí hace 18 años y no queda ningún otro negocio de esa época», explica el dueño, Carlos Sanz. Su secreto es «salud y mucha paciencia», cuenta un heladero que le quita horas al sueño para poder preparar artesanalmente unos 20 sabores diferentes y atender su amplia terraza de lunes a domingo. «El establecimiento está pegado a la calle de Marina, cerca de la playa, pero es muy esclavo si quieres que funcione», explica con resignación Sanz, un empresario que complementa la heladería con un amplio surtido de bollería, tés, cafés y bocadillos.
EL TÍO CHÉ
RAMBLA DEL POBLENOU, 44-46
Horchata centenaria
El Tío Ché celebra este año su centenario. «El bisabuelo de de mi marido --Alfonso Iborra-- llegó a Barcelona desde un pueblo de Alicante y comenzó a fabricar su horchata en la esquina más dulce de la rambla», explica la copropietaria, Teresa Moreno. Y, aunque ahora impera la tecnología, el proceso en El Tío Ché sigue siendo el mismo de siempre: lavar las chufas, molerlas, licuarlas, batirlas, colarlas y enfriarlas. «Chufa, agua y azúcar son los únicos ingredientes», puntualiza Moreno, que también prepara horchata sin azúcar para los diabéticos, más de 30 helados, leche merengada y diferentes granizados, entre los que destaca el de cebada.
GELATERIA ISABEL
ESCULTORS CLAPERÓS, 41
Sabores a piruleta y mojito
Sara y Eva González son la segunda generación de un negocio con siete años de vida en el barrio del Clot. «No había ninguna heladería cerca», recuerda Sara González, quien comienza a servir helados «unos días antes de Semana Santa» aunque la punta más importante de trabajo comienza en junio, con la llegada oficial del verano. El establecimiento, que lleva el nombre de la dueña, tiene una carta de 24 sabores, algunos tan originales como «el sabor a piruleta o mojito». «También podemos convertir los helados en sorbetes, para los que prefieren beberlos», añade Sara González.
LA YOGURTERÍA
RAMBLA DEL POBLENOU, 36
Yogur personalizado
«El yogur helado es 80 veces más saludable y sienta mejor que los helados convencionales porque, entre otras cosas, tiene un aporte calórico cuatro veces menor», explica Borja Poal, propietario de dos de las cuatro yogurterías de la marca Danone en la ciudad de Barcelona. «El establecimiento de la Rambla del Poblenou cumplió un año el pasado 3 de junio, y lo celebramos regalando más de mil yogures», recuerda Poal. La base siempre es el yogur clásico, natural, helado al momento, pero puede personalizarse con los diferentes complementos hasta lograr 1.200 combinaciones diferentes.
LA GELATERIA
PUJADES, 228
De camino a la playa
En la esquina de Pujades con Bilbao, La Gelateria lleva ya dos meses trabajando a pleno rendimiento, y no bajará el ritmo hasta octubre. «Es una zona de mucho paso, de camino a la playa, con el metro cerca», cuenta Cobi Gil, encargada de un establecimiento que lleva más de 16 años en el barrio del Poblenou. La Gelateria trabaja con una carta de más de 15 helados diferentes, también con tres granizados diferentes y horchata. «Es imposible vivir solamente de los helados. Por eso durante el año somos más bien una cafetería y tenemos todo tipo de bocadillos y platos combinados», añade Gil.
Información publicada en la página 46 de la sección de Distritos de la edición impresa del día 27 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)