El Pla Silenci comenzó en Les Corts hace unas semanas cuando los propietarios de los pubs y los bares con terraza del distrito recibieron una carta del concejal Antoni Vives informando y, sobre todo, pidiendo su colaboración para garantizar el descanso de los vecinos. «El verano incrementa el ocio en las calles y plazas, y las terrazas de los bares y restaurantes se convierten en espacios ideales para conversar y compartir, una actividad que queremos potenciar por todo lo que comporta a nivel económico y social», afirma Vives, para anunciar una campaña «basada en la concienciación personal».
Información publicada en la página 46 de la sección de Distritos de la edición impresa del día 18 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Ciutat Vella, por su situación central pero también por su morfología de calles estrechas, es el distrito más ruidoso. Allí, la puesta en marcha del plan coincide con el decreto de prohibición del las rutas de alcohol. «Les Corts no es un distrito especialmente conflictivo pero es cierto que el ruido es una percepción y el silencio, un elemento significativo de calidad de vida, bienestar y civismo», cuenta el concejal Vives, quien considera imprescindible seguir haciendo pedagogía con diferentes promotores ambientales y mimos que visitan las terrazas. También se actúa ante los problemas puntuales que puedan surgir. Como novedad, algunos equipos llevan un sonómetro para mostrar las mediciones del ruido emitido.
SENSIBILIZACIÓN Y CONTROL// Aunque todavía es pronto para entrar a valorar la aplicación de estas medidas, que empezaron el pasado fin de semana, las terrazas del distrito no han percibido ningún cambio todavía. «La verdad es que no hemos notado una mayor presencia de la Guardia Urbana para vigilar que cumplimos el horario que tenemos de terraza, que es hasta las 11 de la noche», cuenta Luis Delgado, encargado de Rabbar, en plaza de la Concòrdia, 9.
«El Pla Silenci busca una primera sensibilización y un control, verificando el cumplimiento de la normativa por parte de los titulares de las terrazas y pubs, y esto se complementa con el trabajo diario de la Guardia Urbana», responde el concejal. Vives anuncia el despliegue de «equipos de promotores ambientales en los principales ejes de ocio nocturno». En concreto, el eje de la calle de Alfambra, la zona de la plaza del Centre (Can Bruixa, Remei, y plaza de la Concòrdia), y los ejes de las calles de Nicaragua y Equador.
En líneas generales, las zonas de aglomeración nocturna estarán especialmente controladas, sobre todo en los horarios de cierre, entre las 11 de la noche y las 3 de la madrugada en el caso de los bares musicales, y entre las 11 de la noche y las 6 de la madrugada para las discotecas. Estos «generadores potenciales de ruido» son 700 en Barcelona, 196 de ellos en Les Corts, según el ayuntamiento.
PLAZA TRANQUILA// «Hay zonas en Barcelona mucho más ruidosas. Aquí, como mucho, puedes encontrar grupitos de amigos en los bancos cuando cerramos el local. Pero no hemos recibido quejas», añade el encargado de Rabbar. Los titulartes de otros establecimientos de la misma plaza ratifican que Les Corts no destaca por el ruido. «La plaza de la Concòrdia tiene un estilo muy de Gràcia pero es mucho más tranquila. Es un tema de público, que no tiene nada que ver», cuenta Amadeu Costa, encargado de Fragments Cafè, abierto hasta las dos y media de la madrugada los viernes y sábados. H