La psicóloga clínica Inmaculada Pinar Gómez (Barcelona, 1962) entró en Associació Joia como voluntaria en 1985, cuando esta entidad sin ánimo de lucro solo ofrecía servicios asistenciales a las personas con algún tipo de sufrimiento psicológico. Ahora, 27 años después, dirige esta misma entidad que además ayuda a las personas con algún problema de salud mental a encontrar un trabajo en iguales condiciones que el resto de empleados. Y lo hace en empresas propias o en otras externas ordinarias (sin discapacitados). Ilusionada y positiva, Pinar asegura no tener miedo a la crisis, ni a los recortes de las ayudas. Confía en su gente: 115 empleados (50 con discapacidad) y 800 personas asistidas cada año para que puedan desarrollar una vida normal pese a su sufrimiento psicológico.
Información publicada en la página 46 de la sección de Distritos de la edición impresa del día 02 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
—¿Las personas a la que atienden en Associació Joia son enfermos, pacientes, usuarios...?
—Nosotros ya hemos dejado de llamarles pacientes, aunque tienen mucha paciencia con nosotros (ríe). La palabra paciente se centra en el término enfermo. Y para nosotros son trabajadores o usuarios de los servicios que ofrecemos, que están orientados a promover la capacidad de la personas para salir adelante.
—¿Son disminuidos psíquicos?
—En absoluto. No tienen limitaciones intelectuales. Entre las personas con trastornos mentales, como en el resto de la población, las hay más listas y más tontas. Los usuarios de Associació Joia no son disminuidos psíquicos, sino que tienen un malestar psicológico y nosotros les acompañamos, les ayudamos, para que desarrollen un proyecto de vida.
—Se dice que las enfermedades mentales no dejan de aumentar.
—Hoy en día se diagnostica mucho y a cualquier cosa se le llama trastorno. Lo normal es que si, por ejemplo, se muere alguien querido, se sienta tristeza. Y se va al médico, cuando a lo mejor se tiene que pasar el proceso de duelo. Aunque la OMS ya ha alertado de que en el 2020 la depresión a a ser la primera causa de enfermedad en el mundo occidental. Y más ahora, con la crisis, porque todo acompaña para que se produzca sufrimiento. La Agencia Pública de Salud ha detectado un aumento del 7% de problemas de salud mental a causa de la crisis. Y es que el que pierde un trabajo sufre y nosotros le ayudamos. Entre otros servicios ofrecemos uno de coaching para que el que pierde un empleo recupere su fortaleza y vuelva al trabajo. También sirve para que aquellos que han estado de baja, por ejemplo por depresión, puedan volver. Este servicio lo llamamos Bitàcola.
—Y también colocan a sus usuarios en empresas propias y ajenas.
—Primero se prepara a la persona para que pueda desarrollar un puesto de trabajo. Además del entrenamiento laboral, le despertamos su interés vocacional. Después valoramos si debe ir a una empresa protegida o una ordinaria. Tenemos talleres de hábitos laborales, habilidades sociales, así como de atención a las familias, porque cuando una persona empieza a trabajar las cosas también cambian en su casa.
—Y además disponen de empresas propias.
—Sí. Tenemos dos centros de trabajo, en los que damos servicio a otras empresas: reprografía, imprenta, grabación de datos, mensajería... Intentamos dar todos los servicios. Por ejemplo, si una empresa nos contrata la realización de un folleto, intentamos hacer desde el diseño hasta la manipulación y envío y siempre al mismo precio que tiene el sector. No pretendemos hacer las cosas más baratas, queremos competir en igualdad de condiciones que el resto de empresas. Y en el servicio de mensajería estamos entre las 10 agencias mejores de las 315 que componen la Red Nacional de Transportes ASM.
—¿En qué consiste el trabajo de grabación de datos?
—Se trata de introducir datos en sistemas informáticos. Por ejemplo, la Universitat Oberta de Catalunya nos contrata para que introduzcamos los créditos de las asignaturas en su campus virtual.
—Más empresas conocidas a las que ofrecen sus servicios.
—Nuestra empresa Apunts acaba de firmar un convenio con la Fundació Pere Tarrés para encargarnos de todos sus servicios de reprografía. Y también la escuela de dirección de empresas EADA ha externalizado su servicio de copias con nosotros.