Como cada mes de noviembre, es día de vacunaciones en Assís y los usuarios del centro esperan pacientemente su turno para protegerse de la gripe. Tras el pinchazo, algunos se reúnen para charlar, otros juegan a dominó en el patio, donde ya brotan los frutos del huerto que han plantado, y muchos aprovechan para asearse. Pese al poco espacio, entre estas cuatro paredes se respira aire fresco y se oyen risas llenas de esperanza.
La hora del café 8 Los usuarios desayunan, juegan y charlan con los trabajadores y voluntarios de Assís. JONATHAN GREVSEN
Información publicada en la página 39 de la sección de Distritos de la edición impresa del día 17 de noviembre de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
Hasta aquí llegan cada día 100 personas para desayunar, cambiarse de ropa, ducharse y, sobre todo, pasar un buen rato. Además de los servicios del centro de día (Tres Reis, 5), el equipo de Assís trabaja para reinsertar a estas personas en la sociedad. Disponen de programas de vivienda, de inserción laboral, servicios en el ámbito de la salud y otros recursos para que los usuarios accedan a la red de servicios sociales. Inmerso en este proceso se encuentra Josep C., que gracias a la ayuda de Jéssica, una trabajadora social del centro, está recuperando su vida: "Hace un año dormía en la estación de Sants. Desde que llegué a Assís voy todas las noches a una pensión».
Nuevos perfiles
«Antiguamente, atendíamos a 80 personas cada día. Hoy ya son 100», explica Jesús Ruiz, el director del centro. Y es que la crisis tampoco ha pasado desapercibida en este local. Ahora hay más usuarios, gente más joven, -la media de edad está entre los 40 y los 50 años- más mujeres y, en algunos casos, personas que salieron del centro hace cuatro o cinco años y han tenido que volver.
Tras el desayuno, Francesc S. sale a la calle a fumar un cigarrillo con Jesús y recuerda, con emoción, los últimos años de su vida. «Dormía en una pensión. Dos semanas después de llegar aquí vivía en un piso compartido y hoy ya tengo mi propio hogar".
Como él, en el 2008 casi 4.500 personas utilizaron los servicios residenciales municipales, un 12% más que en el 2007. Para responder a esta demanda creciente y disponer de más recursos, Assís lanza estas navidades una campaña para sensibilizar a los vecinos del distrito, hacerles partícipes del proyecto y recaudar fondos. La campaña, realizada desinteresadamente por la empresa DDB, ha implicado a 200 comercios, que venderán una serie de productos en sus locales. Los beneficios irán a parar a Assís y se destinarán a comprar comida, ropa y a pagar el alquiler de nuevos pisos para que todos tengan un hogar donde dormir y, sobre todo, vivir.