Llegó entre algodones al tramo más decisivo de la temporada y al final se rompió. Xavi Hernández ya jugó tocado ante el Madrid en el Camp Nou (aguantó una hora sobre el campo) y luego apuró los 90 minutos frente al Chelsea en las semifinales de la Champions. Al día siguiente, el comunicado de los servicios médicos del Barça confirmaban los temores: el jugador sufría la rotura del sóleo de la pierna izquierda y estaría 15 días de baja. Tras aquel diagnóstico, el reto de Xavi era centrarse en la recuperación pensando ya en la final de Copa ante el Athletic del día 25 en el Calderón. Y, si no hay contratiempo alguno, allí estará Xavi, que ante el Espanyol, el pasado sábado, ya jugó el último cuarto de hora de partido tras sustituir a Iniesta.
Información publicada en la página 57 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 09 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Los 15 días de baja más el descanso de casi dos semanas que tendrá la plantilla azulgrana entre el final de la Liga y la final de la Copa serán una bendición para el centrocampista, una pieza imprescindible no solo para Guardiola sino también para Del Bosque en la selección. El seleccionador sigue pendiente de la evolución física de su organizador en el campo, un jugador insustituible que no tiene recambio natural dada la singularidad de su juego. Tras este paréntesis sin partidos, Xavi podrá estar al cien por cien ante el Athletic y llegará más fresco a la Eurocopa tras una temporada en la que los azulgranas habrán jugado todos los partidos posibles, a excepción de la final de la Champions.