Un día antes de comparecer ante la prensa, lo que llevará a cabo hoy en la sede del Consejo Superior de Deportes, María de Villota decidió relatar su tremendo accidente en la revista Hola. La piloto de Fórmula 1 chocó contra la rampa elevadora de un camión mientras probaba un monoplaza para la escudería Marussia, lo que le costó la pérdida del ojo derecho.
Información publicada en la página 50 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 11 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Han pasado más de tres meses desde aquel fatídico 3 de julio en el aeródromo británico de Duxford. Tras el terrible accidente, María estuvo ingresada 17 días en un hospital de Cambridge, donde fue intervenida en dos ocasiones. Posteriormente, se la trasladó al hospital de La Paz de Madrid. Su periplo por los quirófanos no ha terminado, ya que aún deberá someterse a dos operaciones más, una para corregir un desplazamiento del cráneo y otra para reconstruir el ojo derecho.
ATERRADA / «Esta carrera la he ganado porque estoy viva. El primer día que me miré en el espejo tenía 104 puntos en la cara. Eran tan negros que parecían cosidos con cuerda náutica. Había perdido el ojo derecho. Me quedé aterrada», confiesa la hija del expiloto Emilio de Villota. En las fotos de la revista del corazón se ve a María posando sonriente junto a sus padres y luciendo un parche en la zona del ojo derecho.
La piloto recuerda que durante las interminables horas que pasó en el quirófano pensaba que estaba realizando una prueba de esfuerzo. «Creía que estaba en una especie de simulación y que tenía que aguantar desde el punto de vista mental. También recuerdo la voz de la enfermera que decía: «¡Venga María, aguanta!» Yo le cogía la mano porque me insistía en que siguiera y yo no podía más. Era como una entrenadora muy severa de una película de soldados», añade María.