Toda la fuerza del Villarato se vio ayer en la asamblea de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Ángel María Villar expresó el poder omnímodo que le han otorgado los clubs y en su facultad plenipotenciaria otorgó el perdón a los futbolistas y/o entrenadores que habían sido castigados por sus conductas antirreglamentarias la pasada temporada. Por decreto del presidente, disfrazado como medida de gracia, José Mourinho se vio liberado del castigo de dos partidos por haber agredido a Tito Vilanova y este se ahorrará el que le impusieron por replicar al dedazo del entrenador del Madrid.
Información publicada en la página 56 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 11 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El indulto de Villar se confirmó en el encuentro anual de la RFEF, cuya actividad más relevante suele ser el sorteo del calendario de Liga. Pero el dirigente añadió un plus de interés por el perdón concedido a Mou tras su célebre e histórica agresión a Vilanova, con quien ahora comparte el rango de primer entrenador. Ya salió muy bien librado el año pasado cuando el juez único del Comité de Competición le impuso solo dos partidos de sanción y especificó que los cumpliera en la siguiente Supercopa que jugara el Madrid.
REENCUENTRO EL 23 DE AGOSTO / Un año después, se reencontrarán los dos grandes, el 23 y el 30 de agosto - en la Liga se medirán muy pronto, el 7 de octubre-, y Mourinho se sentará en el banquillo libre y exculpado. Como si nada hubiera pasado. «Esta medida de gracia no convierte en inocente al agresor, sino que le concede la conciencia de que pueda seguir agrediendo impunemente», interpretó Toni Freixa, el secretario de la junta del Barça. Sandro Rosell, que de puertas adentro expresó su disconformidad con el perdón, se excusó en el portavoz.
El club ya había manifestado su oposición al indulto que beneficiaba a Mourinho, y también a todos los sancionados de aquel partido. Además de Vilanova, fueron castigados Marcelo y Özil, por el Madrid, y Villa, por el Barça, en el tumulto que se produjo entre los dos banquillos por una durísima entrada de Marcelo a Cesc tras el 3-2 que daba la Supercopa al once de Pep Guardiola.
BENÍTEZ, SIN PERDÓN / «Es un mal ejemplo para el fútbol español», añadió Freixa, tras lamentar la arbitrariedad de la Federación en establecer la frontera del delito. El indulto de Villar no fue total. De su benevolencia no se benefició Dani Benítez. El centrocampista del Granada fue castigado con tres meses de suspensión por lanzar una botella de agua al árbitro Clos Gómez tras el Granada-Real Madrid y los tendrá que cumplir. «Del mismo modo que excluyó las agresiones a los árbitros, pudo excluir las agresiones a un entrenador», lamentó Freixa.
El Madrid aplaudió la decisión de Villar, tantas veces criticado por el club con veladas insinuaciones de beneficiar al Barça con los arbitrajes. «En el pasado el protagonista fue el Barcelona y fuimos respetuosos, como ahora. No vamos a recordar sucesos», explicó Emilio Butragueño, director de relaciones institucionales, aludiendo, tal vez, a que el Barça fue liberado de la suspensión de participar en la Copa del Rey por no disputar la semifinal ante el Atlético del torneo 1999-2000.
CONCLUSIONES FUERA DE LUGAR / «Es una potestad del presidente de la federación que he ejecutado en ocho oportunidades. No tiene nada de interesada ni de sesgada. Las medidas afectan y han afectado a cientos de personas, jugadores y entrenadores, no son sectarias y está fuera de lugar extraer conclusiones confusas o interesadas», dijo Villar, que se amparó en su reelección en el cargo y la conquista de la Eurocopa para conceder el perdón.
Augusto César Lendoiro, el presidente del Deportivo, no tenía una opinión formada. Algo parecido le pasaba a Enrique Cerezo, el presidente del Atlético de Madrid, dando por buenas las razones de Villar: «España ha sido campeona y en los casos de Mourinho y Vilanova me parece bien por la concordia del fútbol español». ¿Hasta cuándo?