Mauricio Pochettino había marcado con una cruz el partido de esta tarde en Cornellà para iniciar la resurrección y el Espanyol ha cumplido el objetivo. Por fin, el equipo blanquiazul ha sumado su primera victoria en la Liga después de ocho jornadas. Un cabezazo de Stuani en el último suspiro ha dado el triunfo a los locales en Cornellà en un duelo que ha acabado con cinco goles y dos expulsiones (3-2).
No han empezado bien las cosas para el Espanyol, que ha encajado el primer gol en una acción de Leo, que ha marcado con la cabeza tras un disparo despejado por Cristian (m. 10). Héctor Moreno ha intentado sacar el balón bajo palos pero el árbitro ha dado validez al tanto. En directo ha parecido que el esférico ha traspasado la línea.
Lejos de amilanarse, el equipo blanquiazul ha perseguido la reacción. Verdú, que ha fallado en el origen del primer tanto, ha asumido el liderazgo con maestría. Primero, ha disparado al poste (m. 22), luego ha empatado tras un gran pase de Víctor Sánchez (m. 36) y ha culminado la remontada en una jugada caótica cerrada por él (m. 48).
Después de empezar perdiendo, el Espanyol ha dado la vuelta al marcador gracias a su combatividad, pero una buena jugada individual de Chori Domínguez ha sido culminada por Leo, que ha puesto las tablas (m. 62) ante la pasividad defensiva de los locales.
La roja mostrada a Labaka (m. 68), muy rigurosa, no ha aupado a los pericos, que también se han quedado con 10 por la segunda amarilla a Colotto (m. 80). El duelo parecía encaminado al empate, pero el Espanyol no ha perdido la fe y lo ha seguido intentando con más corazón que cabeza.
En un ataque a la desesperada, un gran centro de Sergio García, que ha reaparecido tras su lesión, ha sido cabeceado de manera magistral por Stuani. Con sufrimiento y de forma agónica, el equipo catalán se alivia con su primer triunfo. El próximo sábado recibirá en Cornellà al Málaga.